Serenos, morenos…
Qué tan acelerados no andarán los morenistas adelantando vísperas, repartiendo posiciones, prometiendo cargos, buscando los propios y algunos hasta ‘vendiendo’ sus gestiones para ‘acomodar’ gente en el nuevo gabinete, que tuvo que salir al paso el mismísimo gobernador electo para calmarles las ansias de novillero.