• La zona arqueológica de Dzibilchaltún recibió una vez más a Kin, dios del sol de la mitología maya, quien llegó puntual el edificio de la Casa de las Siete Muñecas para iluminar con todo su esplendor el inicio de la primavera 2021.

Yoisi Moguel Rosel 

 
Mérida, Yucatán.- Sin espectadores, Kin llego puntual a su cita en lo zona arqueológica de Dzibilchaltún
 
La zona arqueológica de Dzibilchaltún recibió una vez más a Kin, dios del sol de la mitología maya, quien llegó puntual el edificio de la Casa de las Siete Muñecas para iluminar con todo su esplendor el inicio de la primavera 2021.

La majestuosa salida de Kin,al amanecer se dio a las 6 horas con 13 minutos, cuando se observó radiante asomarse por el oriente para atravesar inmediatamente las ventanas y puerta del templo construido en su honor en Dzibilchaltún, ubicada a 21 kilómetros de Mérida, la capital de Yucatán.

En este año Kin no tuvo los espectadores que cada año asisten a admirar su salida del edificio maya, no hubo danzantes, ni aplausos. Para atestiguar su llegada sólo tuvieron acceso al sitio fotógrafos y camarógrafos de los medios de comunicación.

Para el público en general el espectáculo de luz y sombra fue transmitido por redes sociales, debido a que las zonas arqueológicas se cerraron como medida para evitar riesgos de contagios de coronavirus.

El fenómeno arqueoastronómico que marca el Equinoccio de Primavera, se pudo observar en su esplendor gracias a que el cielo estaba despejado, y significaba para los mayas el inicio de un nuevo ciclo de siembras, y el comienzo de una nueva temporada.

Dzibilchaltún, que en maya significa “lugar donde hay estructuras en piedras planas” es un antiguo sitio ceremonial, cuya cultura tuvo mayor auge entre los años 600 y 1000 D.C.
“La Casa de las Siete Muñecas”, recibe ese nombre porque bajo el piso de su cámara principal se encontró una ofrenda que contenía siete figuras de barro con forma humana.

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