Con épica remontada, Diablos Rojos vence 13-11 a Guerreros de Oaxaca

La ofensiva capitalina sacó el poder de cinco cuadrangulares, liderados por un estacazo decisivo de Robinson Canó en el octavo rollo, para llevarse el Juego 1 de los playoffs.

Por: Redacción

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de agosto de 2026.- En una noche de alarido sobre la superficie del Estadio Alfredo Harp Helú, la escuadra capitalina concretó una remontada monumental tras verse abajo por siete carreras, terminando por imponerse 13-11 a los Guerreros de Oaxaca en el arranque del primer playoff de la campaña 2026 de la Liga Mexicana de Béisbol.

El drama rodeó al México incluso antes de cantar el playball, cuando Trevor Bauer tuvo que bajarse del lineup por una molestia en el cuello, y Efraín Contreras entró al quite como abridor emergente y sufrió el embate inicial de la visita, permitiendo dos carreras en la primera entrada tras sencillos remolcadores de Alexi Amarista y Mel Rojas Jr.

Madrugadora respuesta y la embestida bélica

La reacción escarlata no tardó, y en el cierre del primer episodio, un bambinazo de Carlos Sepúlveda y un doblete de Franklin Barreto impulsaron a Carlos Pérez y Julián Ornelas para darle la vuelta 3-2.

Sin embargo, Oaxaca recuperó el mando en el segundo rollo con tres anotaciones gestadas por triple de Jorge Flores y sencillo de Yonathan Daza, aunque Orlando Arcia apretó la contienda (5-4) con vuelacerca solitario para la causa roja.

El momento de mayor tensión en el Diamante de Fuego llegó en el cuarto capítulo, cuando los Guerreros armaron un severo rally de seis carreras, coronado por un doblete con casa llena de Aristides Aquino, elevado de sacrificio de Danny Santana y un error de Ornelas, poniendo la pizarra 11-4 que presagiaba una paliza en la capital.

Despertar escarlata y el batazo de Canó

A partir del quinto episodio, el pitcheo relevista de Oaxaca se desmoronó y la artillería local inició la gesta en ese inning con hit de Robinson Canó y elevado de Pérez, recortando la distancia.

Para el sexto rollo, Luis Liberato se voló la barda en solitario, y en el séptimo capítulo Jon Singleton botó la pelota con Sepúlveda a bordo para colocar el juego 11-9.

La estocada final llegó en el octavo rollo, cuando Sepúlveda conectó un rodado productor para acercar al México a tiro de piedra y, con dos a bordo, Robinson Canó apareció en su faceta estelar para conectar un panorámico cuadrangular de tres carreras, con lo cual puso al frente a los Diablos y desató la ebullición en las tribunas, permitiendo que Tomohiro Anraku entrara en el noveno capítulo a poner el candado final para sellar el 13-11.