Entre enero y agosto, el mercado automotriz creció 4.7% frente a 2025 impulsado por el financiamiento y la necesidad de movilidad; Nissan consolida su liderazgo nacional con el 17% de participación.
Por: Redacción
CIUDAD DE MÉXICO, 29 de septiembre de 2026.- La venta de vehículos ligeros en México mantiene un notable dinamismo al registrar la comercialización de un millón 14 mil 832 unidades entre enero y agosto, lo que representa un incremento anual del 4.7% y el volumen más alto para dicho periodo desde 2020.
Este comportamiento contrasta con la desaceleración de la economía nacional, que creció un 2.1% en el segundo trimestre, demostrando que la necesidad de movilidad en hogares y empresas prevalece aun en un entorno de cautela financiera.
El acceso al crédito se ha consolidado como la principal palanca de este crecimiento, y de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) entre enero y junio se financiaron 465 mil 889 vehículos nuevos, un aumento del 8.6% respecto al año previo.
Este avance se da en un contexto donde la tasa de referencia del Banco de México se ubica en 6.50%, convirtiendo a las condiciones crediticias en un factor decisivo para la evolución del sector durante los próximos meses.
En el mapa competitivo, integrado por 39 marcas que reportan al Inegi, Nissan refrendó su posición como líder de la industria al comercializar 172 mil 941 unidades en los primeros ocho meses del año, capturando el 17% del mercado total y aventajando por más de 42 mil vehículos a su competidor más cercano.
Tan solo en agosto, la firma japonesa colocó 22 mil 388 automóviles para alcanzar una cuota del 17.3%.
Ante este escenario, directivos del sector como Georgina Pons, Directora de Operaciones de Nissan Vegusa, enfatizan que la sostenibilidad del mercado dependerá de la transparencia de la información, el crédito responsable y la certidumbre al comprador.
De cara al cierre de año, la trayectoria de las ventas estará sujeta a la evolución de las tasas de interés, la inflación y la confianza del consumidor, en un entorno donde la industria busca transformar el impulso actual en relaciones comerciales sólidas y de largo plazo.


