Por Corresponsales.MX

Ciudad de México, a 01 de abril de 2021. A pesar de discusiones y expectativas, el próximo 4 de abril entrará en vigor el horario de verano por lo que, como cada año, todos tendremos que adelantar nuestros relojes una hora ese día. Ni la pandemia por Covid-19, ni los argumentos de detractores y escépticos impidieron que se lleve a cabo el cambio.

El nuevo horario, que iniciará el próximo domingo a las 2:00 de la madrugada, aplica para todo el país, excepto los estados de la frontera norte, Quintana Roo y Sonora. La recomendación, como es usual, es hacer los ajustes en la noche del 3 de abril, antes de irse a dormir.

La diferencia en la aplicación del horario de verano en México radica en que, en las entidades del norte de la república el cambio se hizo el pasado 14 de marzo; mientras, en Sonora se mantiene el horario de Arizona, Estados Unidos, y en el estado de Quintana Roo, no se cambia la hora desde el año 2015.

Este año, además, se llegó a proponer que los cambios de horario quedaran suspendidos por la contingencia de salud por Covid-19, pero, la discusión no trascendió.

Independientemente de la coyuntura de salud, el cambio de horario ha generado discusión en los últimos años, bajo el argumento de que esta medida ya no cumple con su objetivo original: el ahorro de energía eléctrica.

En México, el horario de verano y de invierno está vigente desde el 4 de enero del año 1996, cuando se implementó con el fin de reducir el consumo anual de giga watts del país.

No obstante, hace 25 años se ahorraba un 2 por ciento de electricidad con el horario estacional, y, hoy en día, la cifra es de 0.5 por ciento, de acuerdo con datos del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE).

El año pasado México entró en proceso de valoración de esta medida. La Secretaría de Energía comenzó un análisis sobre si en realidad hay ahorros energéticos significativos, y el Congreso de la Unión llevó a cabo una serie de mesas de discusión a finales de 2019 en las que se plantearan argumentos sobre la eliminación o no del cambio de horario.

En las reuniones participaron asociaciones civiles, cámaras empresariales, así como representantes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Entre las conclusiones se determinó que, si bien hay ahorros, ya no son los mismos de antes.

Entre las razones que se han planteado por parte del sector privado para continuar con el ajuste de horarios en verano e invierno, están la conveniencia económica de manejar husos horarios similares a los de los socios comerciales que tiene México.

En tanto, movimientos sociales, como “No al Horario de Verano”, consideran que el cambio “afecta” a las personas en su reloj biológico.

Adelantar los relojes una hora trae como consecuencia que amanecerá más temprano restando una hora a la fase de sueño. Esta acción está ligada directamente a la rutina de sueño que inevitablemente cambiará.

Foto Cortesías de: 20Minutos.es

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