Ante las fallas registradas en la infraestructura de transmisión regional, expertos destacan el uso de sistemas de almacenamiento de energía con baterías para blindar procesos productivos.
Por: Redacción
CIUDAD DE MÉXICO, 30 de septiembre de 2026.- Las reiteradas interrupciones en el suministro eléctrico registradas en los últimos meses a lo largo de la Península de Yucatán han puesto en evidencia los retos de infraestructura que enfrenta la región y la vulnerabilidad de los sectores industrial y comercial ante cortes de energía no programados.
Uno de los eventos más significativos ocurrió la noche del pasado 31 de agosto, cuando la salida de operación de dos líneas de transmisión de 400 kV afectó a cerca de 745 mil usuarios e interrumpió 171 circuitos de media tensión en Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas.
Este hecho se suma al registrado el pasado 3 de junio, cuando una falla en el enlace de transmisión Escárcega–Ticul desconectó 579 MW de carga en Yucatán y Quintana Roo.
El incremento sostenido en la demanda eléctrica de la península agrava la situación, y de acuerdo con el Programa de Ampliación y Modernización de la Red Nacional de Transmisión y de las Redes Generales de Distribución (PAMRNT) 2025-2039, la demanda máxima en la región alcanzó los 2,980.7 MW en 2024, un repunte del 9.8% en comparación con los 2,714.5 MW reportados en 2023.
Frente a este panorama, especialistas del sector energético enfatizan la urgencia de que las empresas adopten tecnologías de respaldo interno. Oscar García, Director de Crecimiento de la firma Energía Real, señaló que si bien la industria no puede controlar las contingencias en la Red Nacional de Transmisión, sí tiene la capacidad de blindar sus líneas de producción para evitar pérdidas económicas, daños en maquinaria y mermas operativas.
Entre las alternativas planteadas para garantizar la continuidad del servicio destacan los Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS, por sus siglas en inglés).
Combinados con sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS) para proteger las cargas sensibles durante los primeros milisegundos del corte, los esquemas BESS permiten sostener el funcionamiento de equipos y procesos críticos durante el tiempo que tome el restablecimiento del suministro convencional por parte de las autoridades eléctricas.


