- El gobernador Joaquin Díaz Mena rompe con el viejo protocolo, se acerca a escuchar a los ciudadanos
Por Karla García
MÉRIDA, Yuc, 31 de marzo de 2026. – En un giro a la narrativa política tradicional del estado, el gobernador Joaquín Díaz Mena marcó una línea divisoria entre su administración y los estilos de gobierno del pasado, en respuesta a los incidentes registrados en el municipio de Ticul, donde fue abordado de manera enérgica por una ciudadana.
Los reclamos se atenderan siempre asegura el mandatario yucateco
El mandatario aseguró que su gestión no teme al reclamo popular ni busca gestos de sumisión, sentenciando que, a diferencia de épocas anteriores, jamás permitiría que un campesino maya le bese la mano.
Puntualizó que su relación con los pueblos originarios es de igualdad y respeto mutuo.
El jefe del Ejecutivo estatal aprovechó su espacio informativo semanal para aclarar la situación de María Isabel, la mujer que lo increpó públicamente para exigir justicia por un accidente que involucró a su hermano y a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
Al respecto Díaz Mena explicó que entiende perfectamente la desesperación que lleva a las personas a elevar la voz y aseguró que no está sola.
Detalló que la ciudadana ya fue recibida en el Palacio de Gobierno por el subsecretario Miguel Trujillo, con el objetivo de presionar a la aseguradora de la corporación policial para que el pago correspondiente se efectúe sin más dilaciones.
Al profundizar en su filosofía de servicio, el gobernador rechazó las comparaciones mediáticas que intentaron equiparar su cercanía con la gente con el polémico estilo de la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco.
Díaz Mena fue enfático al señalar que el tiempo de los gobernadores que se escondían tras puertas cerradas ya terminó.
Su gobierno, asentó, se define por caminar las calles y sentir el dolor de la gente de frente, sustituyendo los antiguos rituales de poder por un diálogo directo donde el ciudadano no es juzgado por su forma de expresarse, sino escuchado en su necesidad.
El gobernador reiteró que la atención a este caso en Ticul seguirá bajo estricta vigilancia hasta que se garantice el cumplimiento de las obligaciones financieras de la aseguradora.


