• En una carta abierta a la sociedad, afirmó que durante su mandato protegió al grupo delictivo al que pertenece José Noriel Portillo alias ‘el chueco’, por eso es que paseaba con total libertad en la zona serrana

Samuel García

Chihuahua., 29 de junio.- Desde su convalecencia en un hospital tras ser sometido a una cirugía, el exgobernador priísta de Chihuahua, César Duarte, culpó a su sucesor, el panista Javier Corral, de dejar a la entidad a merced de la delincuencia y de brindar protección a José Noriel Portillo alias “el chueco”, quien asesinó a dos sacerdotes y a un laico la semana pasada.

En una carta abierta dirigida a la sociedad, respondió a la cuestión hecha por el presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia de prensa matutina, sobre la razón por la cual este delincuente paseaba con total libertad en la región serrana.

Indicó que Corral, brindó protección al grupo generador de violencia al que pertenece el delincuente, quien asesinó a sangre fría a dos sacerdotes jesuitas y a un guía de turistas en Cerocahui.

“Ahora que el mismo señor Presidente ha exigido una explicación sobre por qué “El Chueco” estaba en plena libertad contando con una orden de aprehensión, debe investigarse a fondo la protección brindada por Javier Corral Jurado a ese grupo delictivo”, subrayó.

Afirmó además que la situación de inseguridad que prevalece en Chihuahua, se debe a las acciones y omisiones de Corral, quien, dijo, usó la justicia y la corrompió para perseguir enemigos políticos y proteger a los grupos criminales, por lo que debe ser castigado.

Duarte, quien tiene abierto un proceso penal en su contra por delitos relacionados con actos de corrupción, fue operado el pasado lunes en la clínica Del Parque de la capital, de una hernia inguinal que le apareció como secuela del accidente en helicóptero que tuvo en agosto de 2015.

Una vez recuperado de la cirugía, tendrá que volver al Centro de Readaptación Social No. 1, donde un juez determinó mantenerlo en prisión preventiva.

Aún hospitalizado, recriminó que su sucesor a su llegada destruyó su estrategia contra la inseguridad con la que, sostuvo, disminuyeron los delitos de alto impacto en todo el territorio de Chihuahua e incluso, logró sacar a Ciudad Juárez de la lista de las 50 ciudades más violentas del mundo.

“Es por demás sospechoso que a pesar de los avances logrados en seguridad de 2011 al 2016, el gobierno de Corral hizo precisamente todo lo contrario, provocando el repunte de nueva cuenta de los delitos que más lastiman a la sociedad”, añadió.

En el escrito, Duarte menciona que el mismo criminal al que pertenece “el chueco”, es el mismo que está detrás de la muerte de la periodista Miroslava Breach, caso en el que el exmandatario panista, enfatizó, hizo hasta lo imposible para deslindar a quienes usaron hasta los mismos teléfonos de su escritorio de Gobernador para grabarla, audios que fueron el móvil de su artero homicidio.

“A todos los chihuahuenses les ha quedado claro cómo en el gobierno de Javier Corral Jurado, los grupos delictivos fueron intocables, se movieron con total impunidad, detonándose nuevamente la inseguridad y la violencia en todo el estado, arraigándose los diversos grupos criminales en toda la geografía estatal”, detalló.

Aquí la carta textual de César Duarte:

Carta abierta a la sociedad chihuahuense

Javier Corral destruyó la estrategia exitosa contra la inseguridad con que disminuyeron los delitos de alto impacto en todo el territorio de Chihuahua y entregó el estado a la delincuencia.

De igual manera, brindó protección al grupo generador de violencia al que pertenece “El Chueco” Noriel Portillo quien asesinó a sangre fría a dos sacerdotes jesuitas y al guía de turistas en Cerocahui, hecho que lamentamos profundamente al igual que todos los chihuahuenses.

Este grupo delictivo está detrás de la muerte de la periodista Miroslava Breach (2017) y del turista norteamericano Patrick Braxton – Andrews (2018) que fue perpetrado por “El Chueco”.

Javier Corral nunca tuvo la intención de detener a “El Chueco”, considerado un peligroso generador de violencia, al contrario, sus acciones estaban dirigidas a destruir toda la estrategia que había permitido sacar al estado de Chihuahua de una violencia incontenible.

Es elemental conocer las razones por las cuales en 2018 no se detuvo ni se persiguió a “El Chueco”: Javier Corral durante su administración como Gobernador de Chihuahua desmanteló la estrategia en materia de seguridad que había sido exitosa y había desactivado la ola de violencia que venía ubicando a Ciudad Juárez como la ciudad más peligrosa del mundo por 10 años consecutivos. Dicha estrategia dio como resultado que, en mi administración, está localidad fronteriza saliera de la lista de las primeras 50 ciudades más violentas del mundo y sin hacer uso excesivo de la fuerza.

También es fundamental saber las razones por las que Corral invadió y contaminó la escena del crimen donde se encontraban evidencias importantes del homicidio de la periodista Miroslava Breach; que curiosamente los autores señalados en ese homicidio coinciden con el mismo grupo generador de violencia que atentaron contra los Sacerdotes Jesuitas. ¿Coincidencia?

Corral hizo hasta lo imposible para deslindar a quienes usaron hasta los mismos teléfonos de su escritorio de Gobernador para hacer las grabaciones a Miroslava Breach y que fueron el móvil de su artero homicidio.

“También vale la pena mencionar que ante estos hechos Corral – aprovechando su relación jerárquica- con un entonces funcionario de su Gobierno y paisano de Miroslava al cual citó en su despacho junto con el Fiscal Peniche, le dijeron que lo iban a ayudar, y ahí mismo le aconsejaron y dictaron su declaración le “tomaron una declaración ministerial” que sirvió para hacerlo su chivo expiatorio, hoy está en la cárcel, logrando Corral deslindarse el mismo y “proteger” a sus más cercanos colaboradores de este homicidio de una manera tramposa y vil.

El mismo Gobernador Corral estuvo muy activo en la investigación de la periodista asesinada y que hoy nos queda claro como la manipuló. Debería aclarar cuál fue su verdadero interés en el asunto, ya que plenamente coincide este caso con el homicidio del Ciudadano Norteamericano, el del Guía de turistas y el de los 2 sacerdotes Jesuitas. Aquí podemos aquilatar el grado de protección qué otorgó Corral a este grupo criminal. No hay ninguna duda de su complicidad.

Asimismo, causa relevancia el estudio presentado por la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) en su hipótesis de cómo Corral asumió el poder con la operación de la delincuencia organizada y cómo les regresó la plaza fronteriza a ese grupo delictivo, posicionándolos de nuevo en el narcomenudeo, la extorsión y el secuestro.

Es por demás sospechoso que a pesar de los avances logrados en seguridad de 2011 al 2016, el Gobierno de Corral hizo precisamente todo lo contrario, provocando el repunte de nueva cuenta de los delitos que más lastiman a la sociedad como son el secuestro, la extorsión, el homicidio, robo de autos, generando de nueva cuenta cientos de Homicidios que se pudieron haber evitado así como los efectos nocivos de la extorsión en la economía y lo doloroso que resulta ser el secuestro y desaparición de personas para las víctimas y sus Familias.

Entre las acciones realizadas por Corral Jurado están que eliminó la estrategia de tener concentrados en un solo penal (el de Chihuahua capital) y en un solo módulo tanto a secuestradores, extorsionadores como multihomicidas con inhibidores de señal, vigilancia especial y seguimiento para controlar la operación de los capos en este y en los demás Ceresos Estatales.

Nos sorprende de sobremanera que en el Gobierno de Javier Corral regresaron a varios penales, pero principalmente al Cereso de Ciudad Juárez, a extorsionadores, secuestradores y multihomicidas, y simultáneamente vimos resurgir estos delitos de alto impacto en la frontera cuando ya estos delitos habían sido totalmente controlados en mi Gobierno.

De igual manera, desmanteló la estrategia del Mando Único, la fórmula que implementamos y con la que se había logrado contener los índices de violencia, homicidios dolosos, la extorsión y el secuestro en toda la entidad.

Además, se les retiró el bono a los policías que acudían a trabajar a la Sierra y zonas de riesgo en el Estado, entre otras prestaciones y también se les suspendió el estímulo que se entregaba a medio año a toda la Policía Estatal.

También se clausuraron los espacios de esparcimiento construidos para las familias de los policías en Ciudad Juárez (parque Central), en Chihuahua (parque Robinson) y en Cuauhtémoc; que era una estrategia integral de empoderamiento a los cuerpos policiales.

Aquí observamos la incongruencia con la que actúa Javier Corral, por una parte, desmanteló la estrategia de seguridad exitosa en el Estado, fue omiso en atender situaciones de violencia que desafortunadamente han marcado la historia de nuestro Estado, y en contraste vemos como ha sido un persecutor de mujeres y familias enteras para así matizar con una cruzada contra la corrupción que en realidad era una persecución a sus enemigos políticos, cobrar venganzas personales, y con esa pifia distraer a la opinión pública y a la vez proteger con toda impunidad a sus aliados de la delincuencia organizada.

A todos los chihuahuenses les ha quedado claro como en el Gobierno de Javier Corral Jurado los grupos delictivos fueron intocables, se movieron con total impunidad, detonándose nuevamente la inseguridad y la violencia en todo el Estado, arraigándose los diversos grupos criminales en toda la geografía estatal.

No hui de Chihuahua, el mentiroso y tramposo de Corral me quitó mi seguridad al día siguiente de dejar mi encargo de Gobernador y es claro que yo si combatí a la delincuencia organizada frontalmente por lo que me orilló a salir del país. Me citó en un juzgado el 12 de diciembre de 2016, cuando era público que sería operado quirúrgicamente de la columna vertebral ese mismo día en Houston, Texas, a raíz del accidente que sufrí en el helicóptero y requerí meses de recuperación. Para ese entonces ya era clara la manipulación que tenía sobre los jueces de consigna, había audios circulando de cómo manipulaba al Poder Judicial, además sin juicio ni investigación Corral ya me había declarado culpable, me había declarado el enemigo número uno de los Chihuahuenses y me estaba inventando todo tipo de acusaciones, pagando sobresueldos a todos lo que tenían que ver con estos expedientes X, a ministerios públicos, a policías investigadores, valiéndose de todas las argucias y mañas para culparme cosa que no hizo en tantos otros homicidios y delitos ocurridos en el estado como el del caso de “el Chueco”. Además, de que en esos días uno de los más cercanos colaboradores de Corral: Víctor Quintana en un restaurante de la ciudad de Nueva York, fue grabado compartiendo con sus amigos que al momento que yo pisara la cárcel de Chihuahua me iban a matar, estas son las razones por las que no me presenté en el gobierno de Corral a dar frente a las campañas de linchamiento y persecución política en mi contra.

Ahora que Javier Corral se asume como un pseudo luchador contra la corrupción, construyendo un discurso en un esquema mediático con sus aliados para distraer a la sociedad atacando a sus enemigos políticos y fortaleciendo a sus protegidos criminales quiero alertar a toda la sociedad a qué no se dejen manipular más con sus dotes de intelectual innovador cuando todo lo que hizo fue entregar el estado a los grupos criminales y eso es el acto más despreciable de corrupción que exista. Pues le dejó al actual Gobierno una infiltración institucional muy peligrosa que ha generado la crisis profunda y dolorosa que hoy sufre Chihuahua.

Ahora que el mismo señor Presidente ha exigido una explicación sobre por qué “El Chueco” estaba en plena libertad contando con una orden de aprehensión debe investigarse a fondo la protección brindada por Javier Corral Jurado a ese grupo delictivo.

La situación de inseguridad que se encuentra ahorita en todo Chihuahua es precisamente por las acciones y omisiones de Javier Corral que uso la justicia y la corrompió para perseguir enemigos políticos y también proteger a los grupos criminales, por lo que debe ser castigado.

Estoy consciente de los riesgos de estas declaraciones, pero hoy las asumo. Habré de demostrar mi inocencia, exhibir las falsas acusaciones y desenmascarar al más corrupto corruptor mentiroso, holgazán y protector de asesinos que haya Gobernado Chihuahua ese es Corral. No es la primera vez que enfrento retos enormes. Como gobernador asumí estos riesgos y logramos combatir con éxito la delincuencia en el estado.
Los Juarenses y los Chihuahuenses todos lo saben.

Que el Cielo Bendiga a Chihuahua.

César Horacio Duarte Jáquez

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