- El 5 de septiembre se instauró el Día Internacional de la Mujer Indígena. Celebración que nació durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América reunido en Tihuanacu, Bolivia, en 1983.
Por Patricia Azuara
San Luis Potosi, 6 de septiembre.- La finalidad es dar reconocimiento a todas las mujeres indígenas valientes que han jugado un rol importante en la pervivencia de la cultura de sus tribus, así como su lenguaje y fuerza de carácter.
Con 8.6 por ciento de la población total, San Luis Potosí ocupa el lugar número nueve de personas hablantes de lengua indígena. Oaxaca es la entidad con más presencia de etnias en el país, según datos del INEGI.
Las últimas estadísticas refieren que en San Luis Potosí, hay un registro de 231 mil 213 personas de 3 años y más que hablan alguna lengua indígena de los cuales 49.7 por ciento son hombres y 50.3 por ciento son mujeres.
Del año 2010 al año 2020, la población hablante de lengua indígena se redujo tanto en número de personas, como en porcentaje, al pasar de 256 mil 468 personas en 2010 a 231 mil 213 en 2020; y de representar un 10.6 por ciento, diminuyó a 8.6 por ciento del total de la población de 3 años y más.
De acuerdo al Instituto de Desarrollo Humano y Social de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado
(Indepi), en San Luis Potosí existen 400 comunidades indígenas de distintas etnias.
Está dependencia informó que estas comunidades se agrupan en mil 77 barrios, anexos y/o fracciones, pertenecientes a las etnias: Náhuatl, Tének, Xiuy, Mazahua, Mixteca Baja y Triqui.
La mayoría de las etnias de San Luis Potosí viven en la región de la Huasteca, al oriente del estado, localizada dentro de la cuenca del río Pánuco. Esta región está distribuida en 18 municipios.
En México existen 23.2 millones de personas de tres años y más que se autoidentifican como indígenas, lo que equivale a 19.4 por ciento de la población total de ese rango de edad. De éstos el 51.1 por ciento son mujeres y 48.9 por ciento son hombres.
La población total en hogares indígenas en 2020 fue de 11 800 247 personas, lo que equivale a 9.4 por ciento de la población total del país. El tamaño promedio de los hogares indígenas fue de 4.1 personas.
Actualmente se calcula que solo en Latinoamérica existen alrededor de 522 pueblos indígenas y que en total la población sumaría 42 millones de personas.
De ese gran número redondo el 59 por ciento son mujeres, es decir, más de la mitad. Y sin embargo, son el sector más oprimido tanto de la sociedad tribal como de la sociedad en general.
Día Internacional de la Mujer Indígena
La elección de la fecha es en honor a una heroína suramericana, la india Bartolina Sisa, que nació en Cuzco, Perú, el 24 de agosto de 1753. Fue una mujer valerosa y trabajadora, dedicada principalmente a sus labores en el telar.
A los 25 años de edad contrajo matrimonio con Julian Apaza, quién años más tarde sería conocido como el caudillo Túpac Katari, con quién organizaría la rebelión de los pueblos indígenas a través de los Andes.
En 1781, estalló la insurgencia de los indígenas la cual tuvo por nombre Aymara Quechua. Los dos líderes de esta revolución fueron el caudillo y su esposa, en igualdad de condiciones y nivel de mando.
Ella cayó presa del enemigo, quienes le prometieron a Túpac Katari liberarla si cumplía sus demandas. Él no lo hizo, porque sabía que se trataba de una trampa para destruir las dos cabezas del movimiento. No obstante envío dos mensajeros para hacerle llegar a su mujer oro, coca y alimentos.
Bartolina fue violada, golpeada, torturada y por último ahorcada el 5 de septiembre de 1782. Pero pasó a la historia, como una de las mujeres indígenas más valientes, inquebrantables e insobornables que pudo parir el sur del continente americano.
Desde la ONU
La Organización de las Naciones Unidad (ONU) reveló que la mujer indígena actualmente sufre una triple discriminación:
La primera se debe solo a su género. La mayoría de los pueblos indígenas son machistas, por lo cual les privan a las niñas su educación e incluso, muchas de las prácticas de apareamiento en algunas de estas culturas contemplan la violación.
La segunda discriminación se debe a su condición de indígenas, muchos países ven al indígena como un ciudadano de segunda clase.
Y la situación empeora con el tercer nivel de discriminación, que es la pobreza, aún en pleno siglo XXI muchas mujeres indígenas no pueden ser dueñas de la tierra donde viven y trabajan, sino que esta pertenece al hombre de la casa, al que deben pedir permiso para trabajarla e incluso tomar lo cosechado.