- Las tomas clandestinas han afectado más de 20 hectáreas de tierras destinadas a la agricultura y la ganadería.
Por Albert Hernández
Tabasco, 31 de marzo.- Después de la emergencia en costas de Tabasco por el arribo de hidrocarburo en semanas pasadas, ahora productores del municipio de Huimanguillo denuncian un derrame que ha dejado prácticamente inservibles sus tierras.
Particularmente en la ranchería Blasillo primera sección, el deterioro de instalaciones y la presencia de tomas clandestinas han afectado más de 20 hectáreas de tierras destinadas a la agricultura y la ganadería, además de contaminar cuerpos de agua y dañar la fauna local desde hace años, situación que se agravó este 2026.

El punto de contaminación se localiza en el corredor de ductos de la batería Otates, dentro del complejo procesador de gas La Venta y los residuos se han dispersado a través de drenajes naturales hacia sistemas hidráulicos, extendiendo el impacto a cuerpos de agua que conectan con otras zonas. Incluso hay reportes que datan de 2023.
En paralelo, habitantes de la comunidad “N.C.P. Por la Moral de un Presidente” denunciaron afectaciones por la expansión de infraestructura petrolera, la cual ha modificado los escurrimientos naturales y agravado las condiciones ambientales en el área.

Este contexto se agrava con cifras del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (IGAVIM), que evidencian el incremento de actividades ilícitas en ductos.
En 2025, Tabasco registró 170 tomas clandestinas de hidrocarburo, un aumento del 304.76 por ciento respecto a 2024 .
A nivel municipal, Huimanguillo figura entre los principales focos de atención con 62 tomas detectadas, mientras que Cárdenas encabeza la lista estatal con 90 casos.


