Vegusa Maquinaria plantea cinco claves para preparar las obras de construcción en 2027

Ante el crecimiento del sector y la incorporación de nuevas tecnologías, la empresa especializada en equipamiento subraya la importancia de integrar la maquinaria desde la fase de presupuestación y calendarización.

Por: Miguel A. Velázquez

CIUDAD DE MÉXICO, 15 de octubre de 2026.- Previo al inicio de una obra, las empresas constructoras deben definir con precisión la maquinaria que utilizarán, el tiempo requerido y la coordinación logística para su ingreso junto con materiales y personal.

De acuerdo con Vegusa Maquinaria, estas decisiones adquirirán una relevancia especial para los proyectos de 2027, al vincularse estrechamente con herramientas digitales, componentes prefabricados y equipos de menor impacto ambiental.

El valor de producción de las empresas constructoras en México registró un incremento anual de 4.6% en julio de 2026, aunque mostró una contracción mensual de 2.2% en cifras desestacionalizadas reportadas por el INEGI.

En este contexto, la compañía destaca que optimizar la operación para el próximo año demanda una revisión profunda de la organización de los trabajos para asegurar la continuidad operativa.

Cada obra tiene necesidades distintas, incluso entre una etapa y otra, por lo que un equipo debe evaluarse tanto por su capacidad como por las condiciones en las que trabajará; hay que revisar si puede entrar al sitio, dónde va a operar y durante qué tiempo se utilizará, porque conocer esos detalles permite elegir mejor y evitar cambios cuando los trabajos ya comenzaron, explica Luis Jorge Pons, director de Estrategia de Vegusa Maquinaria.

Cinco tendencias para la planeación de obras en 2027

Para mitigar los efectos logísticos que impactan desde la llegada de materiales hasta el montaje final, la planeación estratégica de los proyectos constructivos deberá considerar las siguientes líneas de acción:

  • Información digital para programar los trabajos: El uso de modelado de información de construcción (BIM) facilita la coordinación anticipada de especialidades, mientras que la incorporación de drones permite supervisar el avance físico, ayudando a determinar con precisión los momentos de ingreso de equipos y liberación de áreas.
  • Prefabricación y mayor coordinación de las entregas: La manufactura de componentes fuera del sitio exige sincronizar su llegada con la disponibilidad de maquinaria de descarga y colocación, considerando de antemano pesos, dimensiones y espacios de maniobra.
  • Consumo energético dentro de la selección de maquinaria: Además de la potencia operativa, se evalúan el consumo y las emisiones, integrando alternativas eléctricas en tareas de manejo de materiales tras comprobar que su autonomía cubre las jornadas laborales.
  • Compra y renta según el tiempo de utilización: La distinción entre equipos de uso recurrente y aquellos requeridos para tareas temporales permite optimizar costos operativos, contemplando en la balanza financiera los gastos de traslado, mantenimiento y soporte técnico.