En el Seminario Política Social y Desarrollo en el Siglo XXI, especialistas del PUED y del IIS advirtieron sobre el deterioro de la sinergia entre capitalismo y democracia, así como el descenso de México en el Índice Mundial de Innovación 2026.
Por: Miguel A. Velázquez
CIUDAD DE MÉXICO, 9 de octubre de 2026.- Durante la celebración de la segunda mesa del Seminario Política Social y Desarrollo en el Siglo XXI, académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) debatieron las transformaciones contemporáneas de la política económica global, enfatizando que los cuestionamientos centrales al modelo de desarrollo actual sobrepasan el ámbito financiero para ubicarse en el plano de la crisis cultural y institucional.
En el acto, celebrado en el auditorio Jesús Silva Herzog del Posgrado de la Facultad de Economía, el coordinador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) de la UNAM, Enrique Provencio Durazo, sostuvo que la discusión del presente siglo exige replantear la conciencia del mejoramiento humano y evaluar la ruptura del equilibrio de posguerra entre el sistema económico capitalista y la democracia.
“Lo que está en juego no es la capacidad de crecer, sino la sinergia que existe entre el sistema económico mundial (el capitalismo) y la democracia, pues se ha roto el equilibrio en las naciones después de la Segunda Guerra Mundial”, afirmó Provencio Durazo.
Al abordar los planteamientos teóricos de economistas como Branko Milanovic, el universitario explicó que aunque se proponen modelos que equilibren el capitalismo liberal con la democracia participativa —promoviendo mercados funcionales, inclusión social y sostenibilidad—, la falta de balance ha conducido en diversas naciones al fortalecimiento de esquemas autoritarios, Estados debilitados y al afianzamiento de grupos oligárquicos.
Desigualdad tecnológica e indicadores de innovación en México
En el panel titulado “Debate y política del Desarrollo”, la directora del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM, Marcela Amaro Rosales, expuso que las pautas de producción, distribución y apropiación de nuevas tecnologías actúan como determinantes clave de la desigualdad social y territorial.
Amaro Rosales informó que México se posicionó en el lugar 65 entre 139 economías evaluadas en el Índice Mundial de Innovación 2026, elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Esta ubicación representa una pérdida de siete escalones en comparación con el reporte de 2025, cuando el país ocupaba la casilla 58.
Asimismo, la investigadora detalló los indicadores específicos que componen el desempeño nacional:
- Manufactura de alta tecnología: Posición 11 a nivel global.
- Exportaciones de alta tecnología: Posición 14 global.
- Gasto en Investigación y Desarrollo (I+D): Inversión equivalente al 0.25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
La titular del IIS puntualizó que si bien existen fortalezas en los rubros de manufactura y comercio exterior, estas coexisten con un presupuesto restringido para la generación de conocimiento científico original. Frente a ello, subrayó la necesidad de reducir las brechas tecnológicas para permitir que más sectores y territorios participen en la toma de decisiones.
Transformaciones políticas y el avance de movimientos conservadores
Por su parte, el investigador del PUED, José Ignacio Casar Pérez, analizó la transición de las políticas neoliberales hacia esquemas orientados a atender el cambio climático, la competencia tecnológica y la atención sanitaria.
Casar Pérez advirtió que la erosión del modelo neoliberal no derivó en una consolidación progresista, sino en la proliferación de posturas antielitistas que cuestionan el conocimiento científico, el papel de los especialistas y los consensos ecológicos. Este fenómeno, concluyó, ha generado un descontento social que impulsa el crecimiento de la derecha y la ultraderecha en la región latinoamericana.


