Cerrada la zona arqueólogica Chichén Itzá en Yucatán por remodelación y conflicto de artesanos

  • El gobierno de Yucatán informó sobre la negativa de los comerciantes, la cual obliga a mantener la emblemática zona arqueológica cerrada al público hasta nuevo aviso.

Por  Miguel Velazquez 

Tinum, Yucatán, 24 de mayo de 2026. – El candado en las puertas de Chichén Itzá no se quitará este lunes, tras el rechazo de los artesanos y guías de turistas rechazaron las propuestas de las autoridades.

El gobierno de Yucatán informó sobre la negativa de los comerciantes, la cual obliga a mantener la emblemática zona arqueológica cerrada al público hasta nuevo aviso.

Indicó que la mesa de negociaciones convocada este domingo, que se perfilaba como la antesala para reactivar el sitio el 25 de mayo de 2026, terminó en un rotundo desacuerdo.

Pese a los esfuerzos de conciliación encabezados por el Gobierno del Estado de Yucatán y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el gremio comercial se plantó firme y se negó a firmar los compromisos planteados.

El punto neurálgico del conflicto radica en el Parador Turístico del Patronato Cultur, ya que a oferta oficial se centra en el reacomodo y la asignación de nuevas posiciones para los artesanos afectados de esa zona de acceso, una alternativa que consideraron insuficiente o inviable para sus intereses económicos, rompiendo la posibilidad de un consenso inmediato.

Tras el colapso de la reunión, las autoridades estatales y federales pidieron a los representantes de la comunidad de Chichén Itzá llevar las propuestas de vuelta a sus bases y analizarlas con objetividad.

El llamado gubernamental insiste en que las medidas buscan el beneficio colectivo y una reactivación justa para toda la cadena comercial que depende de la ciudad de los itzaes.

Sin embargo, la diplomacia se topó con pared y para evitar un conflicto mayor se espera la respuesta de los manifestantes.

Para priorizar una concertación pacífica, la postura oficial es contundente, Chichén Itzá no recibirá a un solo visitante más hasta que se logre un pacto definitivo.

La reapertura ordenada queda en el aire, supeditada al momento en que los artesanos decidan ceder o renegociar las condiciones que hoy mantienen paralizado el corazón turístico de Yucatán.