Chaya y alimentos de traspatio, parte de un modelo para atender la diabetes en Yucatán

Investigadores del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” y de la Facultad de Química implementaron el proyecto en Yaxcabá para integrar la alimentación local, la lengua maya y el acompañamiento familiar a la atención médica.

Por: Miguel A. Velázquez

MÉRIDA, Yucatán, 3 de noviembre de 2026.- Para hacer frente a las barreras culturales, lingüísticas y geográficas que dificultan la atención médica en las zonas rurales del estado, especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) desarrollaron una estrategia participativa que busca optimizar el control de la diabetes mellitus tipo 2 en la población maya, combinando el uso de la lengua materna, los alimentos del traspatio y el acompañamiento familiar corresponsable.

Se trata del proyecto de innovación social “Desarrollo de un modelo de seguimiento corresponsable para personas que viven con diabetes mellitus tipo 2 y sus familias en comunidades mayas de Yucatán”, ejecutado en el periodo 2022-2025 en el municipio de Yaxcabá, gracias al financiamiento concertado entre la UADY y la Fundación Kellogg.

El Dr. Miguel A. Güémez Pineda, profesor-investigador del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”, precisó que el proyecto surgió para dar respuesta a la escasa adaptabilidad de los esquemas convencionales de salud frente a la realidad socioeconómica de los municipios del interior del estado.

“No contamos con modelos de seguimiento ni programas específicos para la población maya con un enfoque intercultural bilingüe. El objetivo es complementar la atención médica oficial mediante prácticas sostenibles y culturalmente pertinentes que beneficien a las personas y sus familias”, subrayó el investigador.

Alimentación de traspatio, actividad cotidiana y uso responsable de herbolaria

El modelo coloca en el centro el aprovechamiento del solar maya, promoviendo dietas balanceadas con insumos locales y de temporada como la chaya y cultivos tradicionales, evitando la imposición de planes alimenticios inaccesibles para la economía familiar.

De igual forma, el acondicionamiento físico se vinculó con actividades cotidianas como la caminata, el transporte en bicicleta y las faenas agrícolas o del hogar, ajustadas al estado funcional de cada paciente.

Un eje prioritario abordado por el equipo universitario fue el uso de la medicina tradicional. Sobre este punto, el Dr. Güémez Pineda hizo énfasis en los riesgos de consumir plantas medicinales de forma indiscriminada o utilizarlas para sustituir los fármacos prescritos por el personal de salud, situación que puede desencadenar descompensaciones metabólicas severas.

Corresponsabilidad comunitaria y proyección de política pública

El proyecto involucró activamente a pacientes, familiares, médicos, autoridades locales, investigadores y estudiantes universitarios en talleres bilingües.

Como resultado del trabajo colaborativo, se produjeron guías, infografías, recetarios y materiales audiovisuales en maya y español orientados al monitoreo de la glucosa, apego al tratamiento, nutrición y cuidado del pie diabético.

Además, se crearon redes de comunicación continua vía WhatsApp para el seguimiento de los casos.

Actualmente, bajo la coordinación del Dr. Julio César Lara Riegos, docente de la Facultad de Química de la UADY, el equipo de investigación concluye los ajustes metodológicos y prepara la fase final de difusión del material didáctico.

El grupo de trabajo prevé presentar este esquema como una propuesta replicable en otros municipios de la península e impulsarla para su conversión en una política pública de salud regional.