- Pasajeros en distintas terminales del país denuncian que Flix aplica políticas restrictivas e inflexibles con los animales domésticos.
Por Karla García
México, 15 de octubre.- Mientras la filial de la alemana FlixBus promociona sus canales de atención al cliente utilizando a su tierno zorro de peluche oficial, en las terminales del país aplican políticas restrictivas que ya provocaron casos de abandono animal.
Una severa contradicción ética y comercial está encendiendo las redes sociales de Flix México.

Marketing Digital Contradictorio
El gigante alemán del transporte terrestre de bajo costo, FlixBus, desembarcó en el mercado nacional con una estrategia de marketing digital sumamente visual, amigable y centrada en su mascota oficial: un tierno zorro naranja de peluche con playera verde que protagoniza sus publicaciones para guiar a los usuarios en dudas sobre cancelaciones y reembolsos.
Sin embargo, pasajeros en distintas terminales del país denuncian que esta imagen “amiga de la fauna”, de FlixBus y Flix México, es solamente una fachada de papel.
Políticas restrictivas
En las plataformas de abordaje reales denunciaron que la empresa Flix México aplica políticas tan restrictivas e inflexibles con los animales domésticos que ya han desencadenado situaciones de extrema gravedad en las centrales camioneras.

El caso más alarmante se registró recientemente en el norte de la República. El usuario Aleex Flores denunció públicamente en los canales oficiales de la marca un indignante episodio derivado de esta prohibición absoluta de abordar con animales de compañía:
“Que fomo que tengan un animalito en sus fotos de publicidad y NO pueda viajar uno en sus autobuses, asi que el dueño del animalito, se le hizo mas fácil abandonarlo porque le prohibieron la entrada. Flix Escobedo NL.”, escribió Flores en una publicación de la cuenta oficial de Flix México, donde están promocionando imágenes con la mascota .

Falta de flexibilidad y la nula empatía
La denuncia expone una cruda realidad: la falta de flexibilidad y la nula empatía del personal en las terminales mexicanas —a diferencia de otras líneas nacionales que han implementado programas de transporte seguro para mascotas— está empujando a situaciones de crisis en los andenes, como la ocurrida en Escobedo, Nuevo León.
Para los usuarios, resulta un insulto directo al consumidor que Flix México explote comercialmente la figura de un animal de peluche para suavizar su imagen corporativa y vender viajes, mientras que en la práctica desampara por completo a los viajeros que necesitan trasladarse con sus mascotas reales, demostrando que la empatía verde de la multinacional alemana se termina en cuanto se apaga la pantalla.
A la queja de Flores, Flix México solamente se limitó a decir que lamentaban lo ocurrido, y que iban a ponerse en contacto con el usuario.


