Especialistas del Centro de Investigación Científica de Yucatán explican que la degradación de grandes volúmenes de la macroalga en aguas someras genera hipoxia y compuestos tóxicos, aunque advierten que se requieren estudios in situ para confirmar la causa exacta.
Por: Miguel A. Velázquez
PUERTO MORELOS, Quintana Roo, 3 de agosto de 2026.- A raíz de la difusión de imágenes y videos en redes sociales y medios de comunicación que evidencian una mortandad de peces en la zona de Punta Caracol, dentro del Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos, la comunidad científica ha comenzado a analizar los factores ambientales detrás de este evento.
Especialistas de la Unidad de Ciencias del Agua del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) explicaron que, si bien se requieren evaluaciones de campo y análisis específicos para determinar con certeza el origen de esta contingencia, existen antecedentes científicos sólidos que permiten establecer una relación directa con la acumulación y descomposición de grandes cantidades de sargazo en la franja costera.
Los científicos del CICY detallaron que el sargazo cumple una función ecológica positiva mientras flota en mar abierto, al brindar refugio, hábitat y alimento a diversas especies marinas. Sin embargo, la problemática se desencadena cuando volúmenes extraordinarios de esta macroalga arriban a las costas, quedan atrapados en zonas someras con poca circulación de agua y entran en fase de pudrición.
Durante el proceso de degradación, los microorganismos que consumen la materia orgánica agotan el oxígeno disuelto en la columna de agua a un ritmo mucho más rápido de lo que el entorno puede reponerlo. Esta dinámica genera condiciones de hipoxia —concentración insuficiente de oxígeno para la vida acuática—, además de incrementar la presencia de amonio, alterar el pH y liberar sulfuro de hidrógeno, un compuesto de alta toxicidad para peces, crustáceos y fauna bentónica.
Este fenómeno cuenta con antecedentes documentados en el Caribe mexicano. Durante el año 2018 se registraron eventos similares de mortalidad de fauna marina que coincidieron con arribazones masivas de sargazo, donde las investigaciones de laboratorio y campo confirmaron severas alteraciones químicas en la calidad del agua por el exceso de materia orgánica en descomposición.
Pese a que la acumulación de la macroalga constituye una explicación científicamente plausible y congruente con el historial de la región, el CICY enfatizó que no es posible atribuir el suceso de Punta Caracol a un único factor sin contar con mediciones tomadas de forma directa en el lugar y momento del incidente.
Para confirmar formalmente las causas, los investigadores señalaron que es indispensable evaluar una batería de parámetros ambientales que incluye la medición del oxígeno disuelto, la temperatura, la salinidad, el pH del agua, las concentraciones de amonio y nutrientes, la presencia de sulfuros, el volumen de materia orgánica, la velocidad de circulación de las corrientes, el estado físico de los ejemplares muertos y la eventual presencia de otros contaminantes o agentes ajenos al ecosistema.
Los especialistas advirtieron que la repetición prolongada de estos episodios genera un impacto sistémico en los ecosistemas costeros y arrecifales. La cobertura densa de sargazo bloquea la entrada de luz solar a la columna de agua, perturba el equilibrio de los nutrientes y degrada la calidad del hábitat de pastos marinos y organismos de fondo.
Ante esta situación, el Centro de Investigación Científica de Yucatán hizo un llamado urgente a fortalecer los programas de monitoreo ambiental permanente, impulsar la investigación científica aplicada y coordinar acciones preventivas entre los distintos órdenes de gobierno y especialistas, a fin de atender con oportunidad las acumulaciones de sargazo en zonas de baja circulación y proteger la biodiversidad marina del Caribe mexicano.


