Rigoberta Menchú reconoce labor académica en la preservación del legado milenario de los pueblos originarios

Reconoció que proyectos universitarios como Proimaya  de la UADY representan una vía esencial para fortalecer la identidad cultural.

Por: Miguel A. Velázquez

Mérida, Yucatán, 4 de febrero de 2026.- Al conocer el Programa Institucional de Estudios del Pueblo y la Cultura Maya (Proimaya) de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), la Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú Tum, destacó la relevancia de que las instituciones de educación superior asuman un papel activo en la preservación, investigación y difusión del legado milenario de los pueblos originarios.

En el marco de la Conferencia Internacional de Paz 2026 “Construyendo Paz y Justicia en Comunidad”, la líder indígena guatemalteca sostuvo un encuentro con académicos y estudiantes, donde reconoció que proyectos universitarios como Proimaya representan una vía esencial para fortalecer la identidad cultural, promover el diálogo intercultural y garantizar la continuidad de los saberes ancestrales desde un enfoque contemporáneo y no folclorizante.

Subrayó que cualquier esfuerzo de revitalización cultural debe fundamentarse en el respeto mutuo, la investigación rigurosa, la comprensión profunda de la cosmovisión maya y la participación directa de las comunidades.

“La academia tiene la responsabilidad de generar conocimiento crítico y pertinente, así como de abrir espacios para que las voces de los pueblos originarios incidan en las agendas educativas y sociales”, señaló.

En diálogo con estudiantes universitarios, quienes plantearon inquietudes sobre el papel del liderazgo juvenil en la preservación cultural y el vínculo entre identidad y desarrollo profesional, Menchú Tum enfatizó que la juventud es un agente transformador del presente, no únicamente del futuro.

Por ello, los animó a ejercer liderazgos éticos, interdisciplinarios y con sentido comunitario, basados en el conocimiento de sus territorios, lenguas e historias.

También, llamó a las y los jóvenes a involucrarse en procesos de investigación, participación social y fortalecimiento de su identidad desde una perspectiva colectiva, incorporando principios fundamentales de los pueblos originarios como la reciprocidad, el respeto, la inclusión y la complementariedad.

Rigoberta Menchú destacó que la educación, el diálogo intercultural, la revitalización lingüística y el reconocimiento de los saberes indígenas son elementos clave para construir sociedades más justas y para enfrentar los desafíos sociales locales y globales.

Afirmó que la preservación del patrimonio cultural no solo es un acto de memoria histórica, sino una herramienta para diseñar futuros más equitativos y armónicos.