• Una avalancha de hinchas tras un partido en un estadio de Java degenera en uno de los peores estallidos de violencia durante una competición deportiva
  • Los aficionados irrumpieron el campo después de un partido entre el Arema FC y el Persebaya Surayaba.

Indonesia.- Una espiral de violencia sin freno ha sumido en el horror el fútbol en la isla de Java. Una batalla campal tras un partido celebrado en Indonesia dejó el sábado al menos 129 muertos y unos 180 heridos, según informó la policía del país asiático.

La mayoría de las muertes, de acuerdo con las autoridades, se produjeron tras la estampida de los hinchas, por lo que decenas de ellos fallecieron asfixiados o aplastados. Los disturbios ocurrieron cuando los seguidores del equipo Arema FC, en el distrito de Malang, saltaron al campo de juego después de que su club perdiera el partido contra el Persebaya Surayaba que se disputaba en el estadio Kanjuruhan, en Java Oriental.

Los agentes intentaron sin éxito aplacar a los aficionados con gases lacrimógenos.

Las imágenes del estallido de violencia captadas desde las gradas y difundidas en las redes sociales muestran cómo una multitud invade el campo y empieza un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad mientras los equipos y los árbitros huyen del césped para evitar la furia de los hinchas.

Las autoridades han informado de que entre los fallecidos se encuentran dos policías. Al menos 34 personas murieron dentro del estadio y el resto, durante su traslado a los hospitales cercanos donde se están atendiendo a los heridos, según ha indicado el jefe policial de la provincia de Java Oriental, Nico Afinta.

La Asociación de Fútbol de Indonesia investiga lo sucedido y ha anunciado que suspenderá la liga al menos por una semana. La federación ha asegurado que los disturbios “están manchando la cara del fútbol indonesio” y ha agregado que el equipo Arema FC tendrá prohibido ser anfitrión durante el resto de la temporada.

El ministro de Deportes del país, Zainudin Amali, se comprometió a revisar los protocolos de seguridad en los partidos de fútbol y contemplará que las competiciones se celebren sin público.

El estallido del estadio Kanjuruhan es uno de los más mortíferos de las últimas décadas. Entre las tragedias que han teñido de sangre la historia del fútbol se recuerdan la ocurrida en Ghana en 2001, cuando fallecieron 126 personas en un incidente de características similares. Guatemala fue escenario en 1996 de una avalancha de hinchas que dejó al menos 82 muertos y unos 150 heridos durante una eliminatoria del Mundial entre la selección de ese país y Costa Rica.

En Europa uno de los episodios más trágicos, que marcó la memoria de una generación entera de aficionados, fue la furia registrada durante la final de la Copa de Europa entre la Juventus y el Liverpool en el estadio Heysel de Bruselas. La estampida dejó entonces 39 muertos y más de 500 heridos.

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