IPN crea parches personalizados para acelerar la cicatrización

El desarrollo biomédico, diseñado por la investigadora Yunia García Tejeda, permite personalizar tratamientos para heridas graves y complicaciones por pie diabético en comunidades vulnerables mediante unidades de fabricación portátil.

Por: Redacción

CIUDAD DE MÉXICO, 28 de septiembre de 2026.- Ante la persistente necesidad de brindar atención médica oportuna en comunidades alejadas y en escenarios de desastre natural, tales como derrumbes, inundaciones y huracanes, la científica Yunia Verónica García Tejeda, adscrita a la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería en Tecnologías Avanzadas (UPIITA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), encabeza un proyecto científico enfocado en la creación de parches dérmicos personalizados elaborados con nanocompuestos.

La iniciativa busca resolver la falta de infraestructura hospitalaria y medicamentos en regiones marginadas, con especial énfasis en la atención a pacientes que padecen pie diabético o complicaciones severas de cicatrización, inclusive en personas que aún no cuentan con un diagnóstico clínico formal.

Con esta propuesta, el Instituto Politécnico Nacional refrenda su vocación institucional de poner la ciencia y la tecnología al servicio de la sociedad para elevar la calidad de vida de la población mexicana, alineándose con las políticas públicas de salud e innovación impulsadas por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y respaldadas por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo.

El equipo de investigación liderado por la doctora García Tejeda elabora estos apósitos a partir de biopolímeros regenerativos y agentes antimicrobianos de alta efectividad.

En las fases de evaluación, las pruebas clínicas demostraron una reducción significativa en los tiempos de recuperación, logrando la cicatrización completa de las lesiones en un periodo de 12 días, en comparación con los 16 días que requiere el tratamiento de control tradicional basado en antibióticos estándar.

Este avance sienta las bases para dar continuidad al desarrollo y escalamiento de la investigación.

Uno de los principales desafíos científicos abordados por el proyecto es combatir la creciente resistencia bacteriana a los antibióticos en entornos clínicos e insalubres. Para ello, las investigadoras politécnicas estudian e incorporan nanomateriales como óxidos metálicos, los cuales inhiben el crecimiento microbiológico y potencian la acción regenerativa sobre la piel.

Además, la innovación integra el uso de bacterias predadoras capaces de identificar y destruir microorganismos patógenos de alta peligrosidad, como Escherichia coli y Staphylococcus aureus.

Más allá del laboratorio, el proyecto destaca por su esquema de producción en sitio, donde estudiantes de la UPIITA diseñaron un sistema semiautomático y portátil para elaborar los nanocompósitos en el mismo lugar donde se presente la emergencia médica.

Mediante este equipo portable y una dotación de insumos básicos, las brigadas de salud desplegadas en zonas de desastre o comunidades remotas podrán fabricar películas dérmicas o hidrogeles con grosores y especificaciones exactas, adaptadas al tamaño, severidad y tipo de herida del paciente.

La variante en hidrogel resulta clave para heridas que demandan permanecer abiertas para el drenaje de fluidos sin correr riesgo de infección.

La personalización del tratamiento resulta determinante para la atención integral de pacientes con diabetes e hipertensión arterial, o con antecedentes de alergias farmacológicas.

evaluación previa del perfil de cada paciente permite elegir la combinación idónea de biopolímeros y nanomateriales, evitando el uso de esquemas genéricos o de modelo único que suelen restar eficacia al proceso de sanación.

El desarrollo biomédico se realiza en colaboración con especialistas del Centro de Biotecnología Genómica (CBG) del IPN e investigadores vinculados a la Universidad Hebrea de Israel.

La doctora García Tejeda, integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) Nivel I, enfatizó que la meta final de la alianza es concretar la transferencia tecnológica hacia las instituciones públicas de salud.

Con materiales de bajo costo, seguros y adaptables, la tecnología busca mitigar complicaciones graves, prevenir amputaciones y transformar la atención médica en las regiones más vulnerables del país.