Con tecnología de punta documentan la salud y conocen los secretos del Parque Nacional Arrecife Alacranes y Bajos del Norte

La fundación Oceana en México, con un equipo de 10 investigadores, explora científicamente por primera vez esos sitios.

Al concluir la exploración, el próximo 23 de agosto, con los resultados se impulsarán los cambios necesarios para proteger y garantizar el futuro de este importante ecosistema.

Por: Yoisi Moguel Rosel

Mérida, Yucatán, 16 de agosto de 2021.- Por medio de tecnología de punta la fundación Oceana en México, con un equipo de 10 investigadores, explora científicamente por primera vez el Parque Nacional Arrecife Alacranes y Bajos del Norte, para documentar la salud de su biodiversidad y conocer los secretos de los arrecifes, considerada el área de mayor riqueza marina del Golfo de México, y de gran importancia para preservar la vida humana en el planeta.

En entrevista la directora ejecutiva de Oceana en México, Renata Terrazas destacó los alcances del proyecto que inició el pasado 9 de agosto, con la finalidad de determinar el estado actual de esta Área Marina Protegida (AMP), que el 6 de junio de 1994 fue declarada Parque Marino y en el año 2000 se le concedió la categoría de Parque Nacional Arrecifes (PNAA).

Expuso que al concluir la exploración, el próximo 23 de agosto, se trabajará con los resultados y se impulsarán los cambios necesarios para proteger y garantizar el futuro de este importante ecosistema que abarca 333.768 hectáreas, en que habitan 136 especies de peces, 34 de coral y es donde se encuentra la población más grande de manatíes, delfines, tiburones, tortugas, moluscos, y aves.

Oceana, subrayó, es la mayor organización internacional dedicada exclusivamente a la protección de los océanos, ha realizado más de 40 expediciones en el mundo, y esta es la primera en México, y en Yucatán, que se trabaja con tecnología de punta que ha sido poco utilizada en el país para investigaciones de este tipo.

“A través de la tecnología de punta en México se explora científicamente Alacranes, para documentar la salud de su biodiversidad e investigar los secretos de los arrecifes que, por su lejanía con la costa, se mantienen casi intactos de los efectos de las actividades humanas”, acentuó.

Renata Terrazas indicó que México es uno de los 17 países con mayor biodiversidad, y Alacranes es el arrecife más grande del sur del Golfo de México, enclavado a 140 kilómetros al norte de la Península de Yucatán.

Por ello, afirmó, su estudio y conservación es trascendental, porque es hábitat de numerosas especies en peligro de extinción, y de reproducción de distintas especies comerciales como langosta, caracol rosado, mero, entre otras, que más tarde migran a zonas donde la pesca es un factor económico importante.

En el arrecife y zonas aledañas hay 4 cooperativas, de las que dependen 230 pescadores, reveló.

Advirtió que en Alacranes sufre las amenazas de la contaminación, la pesca ilegal y el turismo masivo, que se deben combatir pues es un área protegida, y en el caso de Bajos del Norte, el riesgo es mayor porque no cuenta con una figura legal para su preservación, además es muy poca la investigación realizada sobre su estado, y especies que ahí habitan.

“Estudios internacionales incluyen a Alacranes en una lista de arrecifes de coral que tienen una mejor oportunidad de sobrevivir a los efectos del cambio climático, por eso tan importante llegar a los sitios al que pocas expediciones han llegado y con tecnología que nunca se ha utilizado en estas zonas”, aseguró

La expedición

En la expedición a bordo del Caribbean Kraken participan 10 científicos con diferentes especialidades que exploran la zona, entre los que se encuentran 2 científicos de USA de la Universidad de Scripps, 6 científicos mexicanos de la UNAM y de la Universidad de Sisaa y 2 consultores mexicanos.

El trabajo, apuntó, consiste en analizar el ADN ambiental y modelados de fotomosaicos, para tener mapas 3D de los arrecifes que permitan realizar un censo de las especies que tienen ahí su hábitat o que usan esta zona como parte de sus rutas migratorias.

La primera parte de la expedición Proyecto Alacranes, definió, se realiza en los arrecifes Bajos del Norte, una zona alejada del impacto de las actividades humanas, para conocer sobre la riqueza que alberga, luego y se continuará con el Arrecife Alacranes.

La investigadora resaltó que la recuperación y conservación de hábitat marinos en México se traduce en mayores beneficios económicos y sociales, especialmente para los pescadores locales, pues con una adecuada protección de estos arrecifes se asegura que las futuras generaciones puedan disfrutar de su belleza y recursos.

Sostuvo que mediante los análisis de ADN ambiental se conocerá exactamente que especies se distribuyen en la zona, mientras que el uso de un sonar llamado ‘Fish Hunter PRO’ informará sobre los cardúmenes de peces.

“Con los estudios se establecerán parámetros para el seguimiento de las poblaciones de interés comercial, y crear directrices de gestión sostenible de los recursos pesqueros”, asentó

Renata Terrazas puntualizó que una expedición de la magnitud de Proyecto Alacranes tiene importantes retos, y cuenta con la participación de Blancpain, que tiene un legado de exploración y protección de los océanos desde hace 70 años, así como una relación estrecha con el océano desde inicios de la década de 1950, cuando se lanzó el Fifty Fathoms, el primer reloj de buceo moderno.

Con Blancpain Ocean Commitment, refirió, el objetivo es crear conciencia sobre la importancia de los océanos para la vida humana y contribuir a su protección.

Para ello, especificó, se enfocan las iniciativas en tres ejes: La belleza, para mostrar a las personas lo que el mundo submarino tiene para ofrecer y despertar su interés; conocimiento, para aprender sobre las áreas que necesitan atención; y la protección, para garantizar una conservación eficiente de los océanos.

Recalcó que este organismo se sumó al proyecto Alacranes porque cumple con estos tres criterios, y se tiene confianza en la fortaleza de Oceana en la exploración, la investigación científica y el apoyo para hacer una diferencia en la biodiversidad de México, las poblaciones locales y, en última instancia, el mundo.

El actor, Luis Gerardo Méndez es el embajador de la expedición, comentó: “Desde hace dos años ha estado cerca de Oceana y su misión, porque considera su labor fundamental para el futuro de la vida marina y de la humanidad, así como para dar la oportunidad a que muchas generaciones de mexicanos sigan disfrutando la riqueza de los océanos en México.

Puntualizó que el valor económico de arrecifes en México, de acuerdo a los estimado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente es de entre US$100,000 y US$600,000 por km cuadrado.