***Integrantes de la Asociación de Discotequeros confían en que volver a la música disco y pop evitará atraer a clientes violentos y que muchas veces entran armados y protagonizan balaceras
Por: Verónica Bacaz
Las pistas de baile de las pocas discotecas y bares bien establecidos y que aún sobreviven en Cuernavaca, a partir de la reactivación de la vida nocturna apostarán por la música pop, disco y electrónica, por lo que sus Dj’s comenzarán a eliminar de su repertorio los llamados géneros urbanos como el reggaetón y la música banda, que en algunos casos hacen apología del delito.
Lo anterior, señalaron con la finalidad de evitar el ingreso de clientes violentos y/o armados, que son “arduos” seguidores de ese tipo de música y que en varias ocasiones ha protagonizado hechos como balaceras o peleas al interior de estos y, que en últimos años, han dejado varios muertos.
El pasado 10 de octubre, se registró una balacera que dejó un muerdo, en el antro “Cosmo” ubicado en avenida San Diego, luego de que dos sujetos dispararon contra el personal de seguridad por no permitirles el acceso, ya que iban en estado de ebriedad y violentos.
Asimismo este año en junio y mayo, se registraron dos balaceras en el bar “Casa Bacacho” y “Calipso”, acontecimientos que dejaron al menos cinco muertos.
En entrevista para el Financiero, el presidente de la Asociación de Discotecas y Centros de Espectáculo (ADICE) Humberto Arriaga quien ha estado al frente de una de las discotecas emblemáticas de la capital y bares cuyos conceptos, están orientados a la música disco de los 60’s, 70’s y 80’s, señaló que es necesario que los visitantes que llegaban a la ciudad a disfrutar de la vida nocturna, vuelvan a elegir a la ciudad como su destino de diversión pero que a la vez se sientan seguros y sin miedo, ello en vísperas de fechas de descanso, como los puentes del Día de Muertos, el Revolucionario y las vacaciones decembrinas.
Pero también, dijo él empresario discotequero, que tengan la seguridad de que llegarán a sitios sanitizados en los que se busca prevenir los contagios por COVID-19, ante un inminente regreso al semáforo verde.
“Es el arranque de la vida nocturna, hay oferta y estamos buscando coordinar con autoridades para mantener la confianza de los clientes, de que van a espacios seguros, sanitizados y cuidarnos para evitar que se vuelva al semáforo rojo (…) evidentemente los hechos violentos son situaciones lamentables, fortuitas, lo ideal es que ese tipo de sucesos dejen de ocurrir en Cuernavaca, porque la ciudad no puede seguir en un estatus de riesgo”, abundó.
Y es que, dijo, se tiene que brindar más opciones seguras a los visitantes que buscan divertirse en paz y sin sentir miedo, por lo que trabajan en nuevas estrategias para atraer más clientes y que se reactive la vida nocturna en la ciudad.
Además, porque a raíz de las alertas de seguridad que han emitido los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, a sus connacionales, para evitar la zona de las Lagunas de Zempoala, en el municipio de Huitzilac, al final, estas recomendaciones, afectan a todo el sector turístico del estado, añadió el discotequero, pues una gran parte del turismo extranjero, llegaba a Morelos en la época de los 80 y 90 a las escuelas de la enseñanza del español y por las noches, frecuentaban las discotecas y bares.
De todo ese sector turístico idiomático, que formaba parte del motor de la economía local, hoy sólo quedan cinco escuelas del enseñanza del español y tres discotecas bien establecidas.
Por tanto, Humberto Arriaga señaló que hoy existen discotecas y bares con arcos y paletas detectores de metales, aunado a las cámaras de video vigilancia, se les toma fotografía a los clientes que llegan al establecimiento y se prioriza a los que tienen reservación.
Asimismo, mencionó que se han sumado a la estrategia de “segurichats” para solicitar auxilio inmediato a las autoridades encargadas de la seguridad y prevención del delito, para evitar más hechos violentos.
A partir de esta puente del Día de Muertos, los discotequeros en Morelos prevén un aumento de la afluencia de visitantes del 20 al 30 por ciento.


