-Tan sólo en América Latina únicamente Chile ha sido capaz de comprar suficientes vacunas para inocular a toda su población.
Por Agencia
NACIONES UNIDAS. De acuerdo con un informe de Naciones Unidas, más del 80% de las vacunas contra el Covid-19 se han aplicado en países ricos, lo que obstaculiza la recuperación no solo de esas naciones, sino a nivel mundial.
“Los países ricos han recibido más del 83% de las vacunas. Los países pobres han recibido apenas un 0.2%. A este ritmo, muchos de los países de ingresos bajos e ingresos medianos no alcanzarán una cobertura generalizada hasta 2024 o 2025”, señaló la ONU.
Tan sólo en América Latina, destaca la ONU en un comunicado, únicamente Chile ha sido capaz de comprar suficientes vacunas para inocular a toda su población.
“Y los países ricos no solamente están recibiendo las vacunas, sino que las están acopiando”, según el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien lo ha definido como un “catastrófico fracaso moral”.
Según el informe, este año se producirán suficientes vacunas contra la Covid-19 como para abarcar al 70% de la población de todos los países del mundo. Sin embargo, “la mayoría de ellas están reservadas para las naciones más acaudaladas”.
“Pese a que gracias al mecanismo Covax se han distribuido más de 59 millones de vacunas en 122 países, la acumulación de los países ricos, las deficiencias crónicas en materia de inversión y los problemas de abastecimiento han impedido que produzca todos los beneficios de que sería capaz”, señala el informe de la ONU.
Agrega que no vacunar a todo el mundo prolongará la pandemia (con los enormes costos sociales, sanitarios y económico que eso conlleva) y posibilitará el surgimiento de variantes del virus que posiblemente sean resistentes a las vacunas, lo que pondrá nuevamente en peligro a todos, pues las mutaciones podrían neutralizar la eficacia de la primera generación de vacunas en menos de un año.
La desigualdad en el acceso a las vacunas, dice, está obstaculizando la recuperación, y podría costarle a la economía hasta mil 200 millones de dólares al año, lo suficiente como para brindar protección social y sanitaria básica a todas las personas, estima la Organización.
En total, se calcula que la pandemia podría costar 9 mil 200 millones de dólares.
El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, pidió hoy a los países productores de vacunas contra la Covid-19 que eviten “restricciones a la exportación” o que las acaparen “de forma excesiva” para evitar que se produzcan “brechas de inmunización” entre países ricos y pobres.
“Los miembros del G20 deben perseverar en la cooperación y liderar la lucha mundial contra la pandemia. China pide a los países capaces de proporcionar vacunas que eviten restricciones a la exportación de vacunas o un acaparamiento excesivo”, dijo Wang durante su intervención virtual en el G20 de Exteriores y Desarrollo, que se celebra de forma presencial en Matera, Italia.
“Hasta ahora, China ha proporcionado más de 450 millones de dosis de vacunas a casi cien países”, recalcó Wang, y agregó que “todas las partes deben responder a la pandemia de forma científica y brindar más apoyo a los países en desarrollo”.
Wang Yi apostó por el multilateralismo -tema al que está dedicado el foro- como “elemento estabilizador” del orden internacional, pero puntualizó que “el G20 debe predicar con el ejemplo y ponerlo en práctica de verdad”.
“El multilateralismo no es un eslogan grandilocuente ni un envasado para el unilateralismo. Consiste en proteger el sistema internacional con las Naciones Unidas en el centro o en adherirse a la apertura y la tolerancia frente a las políticas exclusivas”, dijo.
El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, urgió a sus pares en la reunión del G20, que se realiza en Matera, Italia, a emprender “acciones inmediatas para resolver la urgencia que tiene América Latina y El Caribe de acceder a vacunas contra el Covid-19”.
A través de sus redes sociales, Ebrard explicó que en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20 se discutió “sobre la importancia actual del multilateralismo y la gobernanza global para hacer un frente común ante la pandemia”. Ello, añadió, incidirá en que la recuperación económica sea “más justa y equitativa para todos los países”.

