Grecia repele a migrantes con “cañones de sonido” en la frontera con Turquía, con sonidos de hasta 162 decibelios

-UE preocupada por “cañón acústico”. Aprueba Dinamarca ley para enviar a solicitantes de asilo fuera de la UE.La polémica iniciativa fue aprobada por la derecha y extrema derecha. Ningún país ha aceptado acoger el proyecto hasta ahora.

 Por Agencia

 ATENAS. “Dos cañones de sonidos fueron posicionados en el sur y el norte del Evros”, el río que marca la frontera terrestre con Turquía para disuadir a migrantes de cruzarlo, indicó el jueves un responsable de la policía griega.

Grecia compró este material ultramoderno tras el flujo de migrantes que se produjo en febrero de 2020, cuando el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, anunció que dejaría pasar a los migrantes que quisieran entrar en la Unión Europea.

Decenas de miles de refugiados se dirigieron entonces a Grecia, en el puesto fronterizo de Kastanies (Pazarkule, en turco), donde hubo incidentes durante varios días.

“Estos cañones no fueron utilizados hasta ahora, porque no ha habido tentativas de incursión masiva en el territorio griego como el año pasado”, añadió el responsable, que requirió el anonimato.

Según él, “es una de las herramientas a nuestra disposición para impedir una posible entrada ilegal en masa de grupos de inmigrantes en territorio griego”.

Estos cañones pueden emitir sonidos de hasta 162 decibelios, mientras una conversación normal tiene una media de 60 decibelios y un jet unos 120, según la cadena de televisión griega Skai.

El gobierno griego ha construido a lo largo del río Evros un nuevo muro de 27 km de largo y ocho puntos de observación. También ha incrementado el número de efectivos de la guardia fronteriza.

Por su parte, el portavoz de la Comisión Europea, Adalbert Jahnz, declaró el jueves que estaba “en contacto con las autoridades griegas” para obtener “más información” sobre este dispositivo.

En tanto, el parlamento danés aprobó un proyecto de ley gubernamental que permite enviar a los migrantes que solicitan asilo a un país fuera de Europa que actuará como subcontratista, pese a las críticas sobre todo de las Naciones Unidas.

El texto, apoyado por la derecha y la extrema derecha, fue adoptado por 70 votos a favor y 24 en contra, pero su aplicación solo será posible cuando un país acepte recibir un centro de acogida de los solicitantes de asilo.

Fustigada por un sector de la izquierda y por organizaciones internacionales, la ley prevé que todo solicitante de asilo en Dinamarca será, una vez registrada su demanda, enviado a un centro de acogida fuera de la Unión Europea.

La ley prevé algunas excepciones, por ejemplo que el solicitante padezca una enfermedad grave.