La danza de los millones y el movimiento “Normalista”

OAXACA, Oax; a 27 de abril del 2021.- La jornada de violentas movilizaciones que ya tienen más de 15 días en manos de presuntos estudiantes de las Escuelas Normales de Oaxaca, tiene un solo objetivo: generar las condiciones para violentar el proceso electoral en puerta, la disputa de millones de pesos y el poder sindical ante el próximo relevo sindical en la Sección 22 de la CNTE.

Y es que el jaloneo dentro del sindicato de maestros lo escenifican Morena y sus partidos satélites, que buscan incidir en la elección no solo de presidentes municipales y diputados este 6 de junio, sino preparar un escenario para la sucesión gubernamental en el 2022.

Las violentas protestas de sedicentes “estudiantes normalistas” tienen en el fondo, la lucha por el dinero y poder, a pesar de que una y otra vez el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) ha demostrado con documentos, que junto con la Secretaría de Educación Pública (SEP), cumplieron todas las demandas de las Escuelas normales y de sus estudiantes, es decir no existe un pendiente educativo, económico o laboral.

Ahí en medio de todo, se mueve la mano del Senador Morenista Salomón Jara Cruz que junto con el Frente Unido de Comunidades Oaxaqueñas (FUCO) dirigida por el Presidente Municipal de San Blas Atempa, Antonino Morales Toledo, también se disputan los despojos que quedan del movimiento estudiantil, cada día más violento.

También atrás de los jóvenes está Wilbert Santiago Valdivieso, vocero de la Sección 22, quien ordena las movilizaciones y acciones de cada día: el secuestro de unidades del transporte urbano, el robo de mercancía de cadenas comerciales, la toma de la Caseta de Cobro y recientemente el secuestro del Aeropuerto de Oaxaca, las mismas acciones del magisterio.

Con Wilbert Santiago operan grupos sindicales que se pelean por la dirigencia de la Sección 22 de la CNTE, entre ellos destacan “Praxis” de Luis Fernando Canseco Girón; “Chispa Clasista” de Ezequiel Rosales y ahí cabe la ideología de Erangelio Mendoza, jefe de Supervisores, así como la radical Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), de Rogelio Vargas Garfias.

BUSCAN REVIVIR UN NUEVO 2006

Pero hay lugar para otros actores políticos como Flavio Sosa Villavicencio, recordado por su participación durante la revuelta impulsada por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), que cobrara fama en el 2006, cuando un conflicto magisterial provocó muertes, heridos, daños y destrucción en el tejido social y la economía del estado.

En esta algarabía de conflicto Normalista, destaca la intensión –desesperada- de buscar una acción de la policía, gritar que “son reprimidos” y encontrar la punta de la madeja que les permitiría iniciar un nuevo conflicto social.

Por eso la violencia de sus acciones, vandalizan y queman oficinas públicas, se fueron a meter al edificio de la Sección 22 y le prendieron fuego a la puerta principal, les robaron mil 400 cheques de la nómina magisterial, sus medallas por años de servicio y otras vejaciones al mismo magisterio, golpearon a reporteros y ahora bloquean las operaciones de la Base Aérea militar y el Aeropuerto de Oaxaca, en un claro intento de ser desalojados y entonces tomar el papel de víctimas e iniciar la revuelta.  Es necesario que cesen sus acciones, no existe una razón legal para que sigan en esa línea, todo les han cumplido. Son insaciables.