Por Frida Sánchez
Ciudad de México.- La Ciudad de México recibió al ahuehuete que decora la Glorieta de la Palma, en medio de la dicotomía generada por una intervención de colectivos de búsqueda de desaparecidos que reclaman justicia y una verbena alegre de música y baile.
La mañana de este domingo, decenas de madres y activistas que conforman colectivos de búsqueda de personas de distintos estados del país se hicieron presentes con una intervención en el nuevo árbol.
Los colectivos se reunieron en la glorieta donde por más de un siglo estuvo plantada la palma que dio nombre al lugar, y colocaron fichas de búsqueda e imágenes de personas con reporte de desaparición, para exigir a las autoridades que se haga justicia por cada uno de los ciudadanos que no han sido hallados.
Con pancartas y un tendedero de rostros y nombres rodeando el ahuehuete, los activistas sostuvieron su petición para convertir este espacio en un memorial para las miles de víctimas de violencia de la Ciudad de México y del país.
El espacio ha sido intervenido en por lo menos tres ocasiones más tras el retiro de la palmera canaria, en un intento por convertir la glorieta en un memorial como lo es ahora la Glorieta de las Mujeres que Luchan o el de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, que también se ubican en la avenida más emblemática de la ciudad.
“¡Ahuehuete, guardián de los desaparecidos!”, fue una de las consignas que gritaron los miembros de colectivos durante una protesta que se alargó por más de cuatro horas desde la base del árbol.
De manera simultánea a los gritos de justicia, tuvo lugar un colorido festival con baile, malabaristas y música, para celebrar la llegada del nuevo “chilango” que vino desde un vivero en Nuevo León para adornar y formar parte de la Ciudad de México.
Con una batucada, vestimentas de colores, máscaras y disfraces, bailarines danzaron en los alrededores del árbol, a la par que la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, pronunció un discurso de “esperanza” y resignificación para el ahuehuete, que es ya de por sí un símbolo nacional.
“Como capital de todos los mexicanos, recibimos hoy a este ahuehuete como símbolo de nuestra historia, como el símbolo de nuestra nación, como el símbolo de nuestra patria”, aseguró.
La mandataria afirmó que le gustaría que el nuevo ahuehuete sea recordado como un símbolo de la grandeza de México, “de nuestra patria, de nuestra historia”.
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la Jefa de Gobierno explicó que este árbol representa también el amor por la naturaleza y la responsabilidad de todos los ciudadanos para proteger los recursos naturales.
“Este ahuehuete representa al México al que siempre vamos a aspirar y por el que siempre vamos a luchar, un México libre, un México soberano, un México diverso, un México libre, un México en paz y un México por justicia”, externó.
Junto a los bailarines, en el lugar se reunieron activistas por el medio ambiente, quienes dieron la bienvenida y agradecieron al árbol por “dejar” su hábitat para formar parte de “la jungla de cemento”, que es la capital.
A su vez, a lo largo del día hubo capitalinos que pasearon por Reforma, “para conocer al nuevo árbol”.
CON INFORMACIÓN DE LA RAZÓN

