- El ahora electo presidente de Brasil, siguió el conteo en la ciudad de Sao Paulo, donde se prevé que de un discurso
Por AFP
Luiz Inácio Lula da Silva regresa a la presidencia de Brasil, tras haber vencido a Jair Bolsonaro, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de este domingo. Con una ventaja de 50.43 por ciento de los votos válidos, frente al 49.57 por ciento de Bolsonaro, hasta el último escrutinio realizado.
Lula, regresa a la presidencia, después de haber gobernado Brasil de 2003 a 2010. El ahora presidente electo, siguió el conteo en la ciudad de Sao Paulo, donde se prevé que de un discurso tras su victoria, mientras que Bolsonaro, quien votó esta mañana en Rio de Janeiro, regresó a Brasilia, la capital brasileña.
La última encuesta del Instituto Datafolha previó un resultado estrecho, con 52 por ciento de las intenciones de voto para el exmandatario Lula da Silva, frente a 48 por ciento para el presidente Bolsonaro.
En la primera vuelta, los sondeos subestimaron el potencial de Bolsonaro, que finalmente acabó detrás solo por cinco puntos (43 por ciento-48 por ciento).
Lee también: Brasil en vilo ante incierto balotaje entre Lula y Bolsonaro
Bolsonaro, de 67 años ha lanzado mensajes contradictorios sobre si reconocerá los resultados en caso de derrota. El viernes aseguró que lo hará: “El que tenga más votos, gana”.
Se mostró confiado en su triunfo antes de votar en Rio de Janeiro: “La expectativa es de victoria”, dijo, vestido con una camiseta amarilla de Brasil.
Aprovechó la oportunidad para fotografiarse luego en el aeropuerto de Rio con el Flamengo, flamante campeón de la Copa Libertadores, con 40 millones de hinchas. Jugadores como Rodinei y Fabrício Bruno posaron junto al presidente levantando el trofeo.
Al emitir su voto en las afueras de Sao Paulo, el presidente electo, de 77 años, y vestido de blanco, se había mostrado confiado. “El l pueblo brasileño votará un proyecto en que la democracia vencerá”, externó.
Lula da Silva previó un gran acto en la noche en la emblemática avenida Paulista de Sao Paulo, donde sus partidarios ya se reunieron tras la primera vuelta.
Polémica por caos en transporte
La tensa campaña ha acentuado la polarización en el país, aunque algunos, como la pareja formada por Elisete Silveira, de 46 años, y su marido Alex, un militar de 50, han conseguido mantenerse en armonía.
En Brasilia, salieron a votar unidos de la mano, él con la camiseta amarilla de la selección en apoyo a Bolsonaro y ella vestida de rojo para Lula. “Acordamos no hablar sobre política en casa para preservar el amor”, explicó ella, profesora de danza.
“Para nosotros, el regreso de Lula es muy importante, trató de demarcar nuestras tierras, tenía proyectos”, dijo por su lado el chamán Saha da Silva, del grupo indígena sateré-mawé, que votó en su comunidad de Iranduba, a 80 km de Manaos, capital de la Amazonía.
La jornada estuvo marcada por una polémica sobre el caos en la circulación del nordeste causado por controles de la policía de carreteras, que habían sido prohibidos por la justicia electoral para facilitar la votación.
Esto atrasó “la llegada de electores” a los centros de votación en este territorio que vota mayoritariamente a Lula, aunque “en ningún caso impidió que llegasen” a votar, indicó el presidente del Tribunal Superior Electoral, Alexandre de Moraes.
“Arreglar” el país
Lula da Silva, promete “arreglar el país” impactado todavía por la crisis de la pandemia y sus 688.000 muertos.
En su campaña destacó sus logros socioeconómicos, como la salida de la pobreza de más de 30 millones de brasileños gracias a iniciativas sociales financiadas con el ‘boom’ de las materias primas.
Cuenta con el apoyo de los más vulnerables y de quienes se resintieron de las políticas y exabruptos del ultraderechista, como los jóvenes, las mujeres y las minorías.
Lula da Silva asumirá la presidencia de Brasil, el próximo 1 de enero.

