Policía actuó conforme a derecho tras detención de activistas que dañaron patrimonio cultural: alcalde Cuernavaca

***Uno de los acompañantes de los colectivos “aventó” el auto a los policías cuando se les pidió que no pintaran la Paloma de la Paz

Por: Verónica Bacaz

El presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado aseguró que no hubo represión hacia los colectivos feministas que el jueves pasado, fueron detenidas por hacer pintas y dañar mobiliario urbano, tras protestar por un caso de violencia vicaria.

“No hubo una reprensión, ahí es donde las cosas no se están dando a conocer de manera objetiva; las personas detenidas el jueves pasado llevaban bloqueando más de tres horas, estuvieron siendo cuidadas por la policía de Cuernavaca, para evitar que sean atropelladas por los automovilistas, siempre hubo respaldo para su integridad”, explicó el edil.

El alcalde detalló que cuando las activistas comenzaron a pintar la escultura de la Paloma de la Paz, se les invitó a no hacerlo en varias ocasiones; entonces se presentó un conato de violencia, uno de los hombres que acompañaba el colectivo aventó un auto a los elementos, finalmente los policías deben cumplir con su deber y aplicar el estado de derecho.

Sin embargo, dijo, que una vez que la titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Alicia Vázquez Luna, conoció del caso, ordenó de inmediato la liberación de las activistas y únicamente se puso a disposición del juez, al sujeto que aventó el auto. Pero después se le liberó.

“Me parece que la policía tiene que reaccionar conforme se van presentando las circunstancias, si hay dentro del grupo alguna persona que considere que fueron vulnerados sus derechos hay instancias para que acudan a denunciar y estas serán las que determinen si hubo o no de quienes llevaron a cabo el aseguramiento”, concluyó el edil.

La semana pasada, un grupo reducido de feministas y hombres que las acompañaron, protestaron a favor de que la menor Nikté Antonella regrese con su mamá, Meztli Granados, quien ha sido víctima de violencia vicaria, sin embargo la manifestación se salió de control.

Pues después de bloquear los accesos a Cuernavaca, comenzaron a pintar el monumento característico de la ciudad, La Paloma de la Paz, obra emblemática del maestro Víctor Manuel Contreras; y aunque los policías les pidieron no exceder la protesta, estas no hicieron caso, a tal grado que los policías de la Secretaría de Seguridad Pública de Cuernavaca (SEPRAC) los detuvieron, horas más tarde fueron liberadas.

Incluso también el “activistaque aventó el vehículo a los uniformados.