***El gobernador refirió que “no meterá las manos al fuego por nadie” y agregó que el fiscal Uriel Carmona, también debe ser investigado
Por: Verónica Bacaz
Tras las supuestas revelaciones que hizo el grupo de hackers ‘Guacamaya’ en el que advierte de vínculos con la delincuencia organizada entre funcionarios, alcaldes, diputados en activo y que ya no están en funciones, incluso señala al gobernador Cuauhtémoc Blanco y al fiscal general, Uriel Carmona Gándara, el mandatario respondió que si la federación debe investigar, que lo haga.
“Yo se los he dicho y se los vuelvo a repetir, si algún secretario está involucrado, que les caiga la ley, no me voy a meter (…) el tema más preocupante es que muchos de estos políticos agarran este tema para desprestigiar al gobierno (…) si algún secretario está involucrado que lo investiguen ya se los he dicho, tengo principios y educación siempre me voy a ir por la derecha”, expresó.
El mandatario refirió que él tiene los nombres de cada uno de los funcionarios actuales y que ya no están dentro de la esfera pública, que tienen nexos con grupos criminales y recordó que dichas denuncias se encuentran dentro de la Fiscalía General de la República (FGR).
Blanco Bravo señaló que así como también en este informe que se revela de la SEDENA, se involucra al fiscal general, Uriel Carmona, que también la federación se encargue de investigarlo, tal y como insistió si existen pruebas contra miembros de su gabinete o gente de su círculo cercano y añadió que “no meterá las manos al fuego por nadie”, abundó.
Respecto a la imágenes en las que salió fotografiado con presuntos líderes criminales, reiteró que en ese entonces no los conocía, pero dijo que eso no impedirá que siga tomándose fotografías con las personas que se lo pidan y reiteró que sigue en la línea de no pactar con la delincuencia organizada y, prueba de ello, añadió, es el número de cabecillas detenidos y que anteriormente sembraron miedo en el estado.
Por último, insistió que si en gobiernos anteriores dejaron que el narco mandara en la entidad, ahora ya no es así y existen grabaciones que demuestran que en la administración ‘graquista’ hubo pactos con la delincuencia organizada.

