Retienen a elementos de la Guardia Nacional y personal de la FGEO en Textitlán
Por Alfonso Cruz
OAXACA., 14 de julio.- Unos 20 elementos de la Guardia Nacional así como 10 Policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSPO) y 14 de la Fiscalía General de Oaxaca (FGEO) se encuentran retenidos por habitantes de la comunidad de Santiago Textitlán, en la Sierra Sur, como una medida de presión para obligar al Estado a cumplir con una serie de acuerdos firmados con la Secretaría General de Gobierno (SEGEGO) tras los hechos violentos ocurridos en diciembre pasado que dejó un saldo de dos fallecidos y viviendas quemadas.
Incluso, se mantienen cerrados los accesos a la comunidad y afirman que no abrirán hasta que las autoridades garanticen entre otras cosas, la aplicación de órdenes de aprehensión en contra de los responsables de dos asesinatos y la quema de sus domicilios, todo esto derivado del añejo conflicto territorial que enfrentan con Santiago Xochiltepec.

Dentro de los retenidos están cuatro elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (ARI), cinco Agentes del Ministerio Público y cinco peritos, que habían acompañado a elementos de las fuerzas de seguridad a realizar una serie de inspecciones y diligencias pendientes en la zona donde ocurrieron los hechos.
El conflicto ha ido escalando violencia; en mayo pasado tras una incursión de los habitantes de Xochiltepec a Textitlán, se reportó la quema de dos patrullas y el módulo de la Policía Estatal, además de un ataque armado a elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO) que afortunadamente no dejó víctimas fatales.

Entre ambas comunidades existe la disputa de tierras y conflictos por la exigencia de la entrega de los recursos de los ramos 28 y 33, partidas federales para gasto corriente, servicios y obra pública, que la autoridad se niega a realizar a favor de sus gobernados.
Antes, en diciembre pasado, el conflicto territorial se reavivó y ambas comunidades se acusaron mutuamente de contar con armamento y atacar a balazos a sus vecinos generándose un enfrentamiento que dejó como saldo dos personas muertas, así como decenas de familias desplazadas de la agencia de Río Santiago Textitlán, sus viviendas fueron saqueadas y después incendiadas.

