En la bodega en la que hallaron las armas, también había camiones de carga con doble fondo
Juan Carlos Huerta Vázquez
Autoridades de Estados Unidos detuvieron y sentenciaron a traficantes de armas con la colaboración con la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco.
Norma Llamas Rodríguez, de 47 años de edad, y su hijo Carlos Arturo García, de 21 años, desde el 2017, se dedicaban a la comprar armas de alto poder en UTAH, Estados Unidos, para venderlas a grupos de la delincuencia organizada en México, de acuerdo la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés).
Desde entonces, ambos adquirieron 49 armas de fuego en transacciones realizadas a través de la Licencia Federal de Armas de Fuego (FFL). Sin embargo, la acusación formal señala que los acusados no tenían la documentación requerida para comprar y vender de forma legal armas de fuego.
El arresto de la mujer y su hijo se dio luego de que el 19 de abril del año pasado, la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco informó a la ATF que habían asegurado 14 fusiles de asalto en una bodega de Tlajomulco, después tras un enfrentamiento en el que falleció un agresor y otros sujetos más escaparon.
Entre los 14 fusiles, se encontraban tres ametralladoras M249 de uso militar, cuyos números de serie correspondían a armas que fueron compradas por Norma en UTAH. Esto permitió que las autoridades norteamericanas capturaran a la mujer y su hijo.
Información extraoficial refiere que cada una de las armas M249 tiene un costo de 7 mil 500 a 8 mil dólares, es decir, entre 150 mil y 160 pesos mexicanos.
En la bodega en la que hallaron las armas, también había camiones de carga con doble fondo que eran usados para transportar armas.
Entre los sujetos que escaparon de la bodega el día del enfrentamiento, se encontraba un integrante del Cártel de Sinaloa, que posteriormente perdió la vida en una balacera.

