La candidata de Morena a la alcaldía Cuauhtémoc cuenta a EMEEQUIS que creará una nueva fuerza policial en la llamada “capital de la capital”… Donde se asienta el Cártel de la Unión Tepito.
En sus planes ya tiene hasta el nombre de la corporación. ¿Funcionará?
Dolores Padierna ya tiene planes para su propia policía “humanitaria”.
EMEEQUIS.– La alcaldía Cuauhtémoc es un tigre grande, violento y difícil de domar. Tiene el tamaño de un pequeño país, como Luxemburgo, y sus 5.5 millones de personas que la visitan a diario alcanzan una cifra similar a la de todos los habitantes de Costa Rica.
Sólo una de sus colonias, Centro, tiene más de 200 cuadras, donde se esconde el mayor reto para quien pretende gobernar ese territorio: el Cártel de La Unión Tepito.
Dolores Padierna quiere sacarse esa rifa para amansar a la alcaldía, la segunda con más homicidios dolosos en la ciudad y donde convive la hipster colonia Condesa con el barrio bravo de Tepito y el corredor de hoteles de lujo de Paseo de la Reforma con las vecindades donde criminales esconden drogas y armas.
Hay cifras que alientan a esta morenista de 63 años, quien entre 2000 y 2003 ya gobernó la Cuauhtémoc, pero con el PRD: las encuestas dicen que será la triunfadora de la elección. Pero otras cifras deberían preocuparla: la seguridad es la exigencia número uno de los vecinos, acosados por los asesinatos y extorsiones del Cártel.
Confiada en que ganará este 6 de junio, Dolores Padiera adelanta a EMEEQUIS una de sus mayores apuestas para ser su eventual administración: la creación de una policía como las que tienen los pueblos arrasados por el crimen organizado para frenar a los generadores de la violencia, la temida “Unión” o, simplemente, “La U”.
UNA POLICÍA COMUNITARIA EN EL CORAZÓN DE CDMX
“Vamos a tener una policía comunitaria exclusivamente para la alcaldía Cuauhtémoc para que con ello podamos revertir los índices delictivos de la alcaldía”, asegura la morenista.
Su corporación ya tiene nombre: la Policía Humanitaria, un cuerpo de 500 agentes que se dividirían en dos grupos por todo el territorio. Un primer grupo de 400 uniformados y otro de 100, que saldrían de una nueva convocatoria entre los vecinos.
“Vamos a tener una policía de carácter preventivo y vamos a irnos en dos terrenos: una policía de proximidad (con 400 integrantes) y la otra son los (100) elementos que van a hacer valer la justicia cívica”.
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En la Ciudad de México, a diferencia de otras entidades del país, el control de la policía no depende de las alcaldías o municipios –no existe “la policía de Álvaro Obregón” o “la policía de Cuajimalpa”– sino que hay un mando único desde la Secretaría de Seguridad Ciudadana que lidera Omar García Harfuch.
Cuestionada sobre si es posible que exista una policía comunitaria que trabaje exclusivamente en los límites de la alcaldía Cuauhtémoc, Dolores Padierna asegura que es posible… sólo que otros gobiernos no han querido hacerlo.
“¿Qué facultades tiene la alcaldía en la Constitución? Primero, ejecutar las políticas públicas de seguridad ciudadana en la demarcación ¿Cuáles son? La preventiva. Dos, que la alcaldía tiene la facultad de tener su fuerza pública, es decir, una fuerza pública básica, así lo dice la Constitución”.
Un puñadito de malos, no nos van a ganar la batalla contra la inseguridad en la Alcaldía Cuauhtémoc. En mi Gobierno no habrá vacíos de autoridad. pic.twitter.com/P9RytJX2IT
— Dolores Padierna (@Dolores_PL) April 29, 2021
EL RETO SE LLAMA “UNIÓN TEPITO”
El reto no es sencillo: la delincuencia está atraída por una alcaldía que genera el 25% del Producto Interno Bruto de la Ciudad y el 4.6% de todo el país. Tiene hoteles Gran Turismo, restaurantes con estrellas Michelin, bares de primer mundo, pero también corredores de venta de drogas y trata de personas, corrupción inmobiliaria y un vibrante comercio en vía pública que trabaja al margen de la ley. Todo eso es un imán de delitos.
La Unión Tepito controla prácticamente cualquier negocio ilícito posible: comercializan marihuana, metanfetaminas, cocaína; extorsionan bares y restaurantes; tienen tarifas para asesinatos y secuestros; cobran derecho de piso a tianguistas y trabajadoras sexuales; tienen metidas las manos en la invasión de predios; y hasta explotan a familias indígenas que piden limosna en las calles.
Los dividendos millonarios de ese grupo criminal nacido en Tepito en 2009 han provocado una guerra en la ciudad: primero, se formó el Cártel de La Antiunión para robarles sus mercados negros, pero pronto sucumbió. Luego, se fundó el Cártel de Tláhuac y tampoco logró reemplazarlos. Ahora, la guerra en la ciudad –y en la Cuauhtémoc– contra “La U” la encabeza el Cártel Jalisco Nueva Generación, la agrupación criminal más poderosa, sanguinaria y rica del país.
Y aunque Dolores Padierna reconoce que su proyecto de Policía Humanitaria no tiene atribuciones para pelear contra la delincuencia organizada, cree que su valor está en la presencia de uniformados en los distritos más rojos para disuadir a punteros, halcones, sicarios y bajadores.
Y, para saber dónde golpear con más fuerza al crimen, la morenista ya comenzó su propia carpeta de inteligencia criminal.
“Todos los vecinos o han oído o me dan cartitas o papelitos con información muy relevante (sobre el crimen organizado) que yo voy a constatar, primero. Y después, ya constatada, la voy a entregar en persona a la jefa de Gobierno (Claudia Sheinbaum), que es la que tendrá que tomar las decisiones”.
CORPORACIÓN CUAUHTÉMOC
Para dar forma a su policía comunitaria –inspirada en los movimientos civiles contra el crimen organizado, como ha pasado en Michoacán o Guerrero– la exsenadora promete no escatimar en el uso de sus funciones: ella elegirá personalmente a su nuevo personal.
“Yo voy a proponer la designación de mis mandos policiacos, que sean de muy alto perfil y que pasen todos los controles de confianza. También voy a ejercer a plenitud la facultad de supervisar a los mandos policiacos, a mi propia policía.
“Y también voy a proponer al fiscal de la alcaldía Cuauhtémoc. No me voy a lavar las manos, no voy a decir ‘la seguridad no es mi tema, véanlo con el gobierno central’. Yo, con todo respeto, vengo a transformar”.
Sin embargo, el reclutamiento y selección no es el único reto de la fundación de la primera policía comunitaria de la capital. Un obstáculo por sortear es el raquítico presupuesto que tienen las alcaldías.
“Para lograrlo, vamos a hacer un gobierno austero. No puede ser que el 85% del presupuesto se vaya al pago de salarios. Eso no es económicamente factible, eso ya no va a pasar. Yo voy a achicar el equipo de gobierno… déjame ponerte un ejemplo: el mismo (equipo) que tuve cuando fui jefa delegacional es la tercera parte de lo que hay hoy”.
“NO VENGO A CAMBIAR FOCOS”
A ratos, en la entrevista, Dolores Padierna suena más como una política de oposición en busca de la alternancia que una militante de Morena, el partido que hoy gobierna la alcaldía Cuauhtémoc de la mano de Néstor Núñez.
La veterana política, esposa de René Bejarano, hace un diagnóstico del territorio que pretende gobernar y el resultado no es halagador para su partido: habla de una corrupción estructural que produce intensas fugas del dinero público a bolsillos privados en parquímetros, comercio en vía pública y “autogenerados”, es decir, cobros exclusivos de la alcaldía.
Habla también de un actual gobierno morenista que, pese a tener una nómina excesiva, ha olvidado acciones básicas en favor de los vecinos, como usar sistemas de riego para embellecer parques y camellones o que no utiliza espacios para la cultura dejando que el crimen organizado gane la pelea en la calle. (Fuente: Óscar Balderas m-x.com.mx)

