- Se dede buscar promover la actividad de producción agroalimentaria entre los jóvenes
Por Juan Carlos Huerta Vázquez
Guadalajara, Jalisco., 13 de marzo.- Es necesario tener nuevas generaciones de agroproductores, y es que en México, la edad de los productores rurales, impone retos a las política públicas dirigidas al medio rural.
El presidente de los jóvenes del Consejo Agroalimentario de Jalisco, Ernesto Coronel, reconoce que hace falta incentivar a las nuevas generaciones para que continúen con el legado de sus padres.
De acuerdo con la Encuesta Nacional Agropecuaria, publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el 38.6 por ciento de los productores mexicanos tiene más de 60 años de edad, “creo que lo importante ahorita es sumar a todos los jóvenes de diferentes expresiones estamos viendo el tema de limón, hay muchos jóvenes que se están sumando, los productores de berries. los productores de limón; estamos todos los frescos, y ahorita el tema es subirnos a la exportación. Todos que tenemos que reactivar el campo de México, además ha habido apoyos, que yo creo que deberíamos acceder, y buscar que se creen otros, para que sea mayor la producción de estos productos”.
De acuerdo con el ‘Estudio sobre el envejecimiento de la población rural en México’, realizado por la Secretaría de Agricultura y la FAO, en el medio rural el envejecimiento de la población ha sido más acentuado, debido principalmente a la migración nacional e internacional de la población joven en edad productiva.
Buena parte de este fenómeno de continuidad en las generaciones de productores se debe al intermediarismo, que se queda con dos terceras partes de las utilidades generadas por la comercialización de los agroproductos, lo que provoca falta de liquidez, y es así que buscan otras actividades que les sean más rentables, “yo creo que el tema del ‘coyotaje’ lo debemos erradicar, es algo que ha venido acabando a los productores, el tema de darle más al comercializador que al productor, yo creo que debe llegar el producto a las mesas al costo que nos beneficie a todos, tanto al productor como al comercializador, y al consumidor”, dijo.
El alto grado de intermediarismo provoca que en nuestro país los precios de los alimentos se encarezcan hasta un 400 por ciento, y en algunos casos se elevan hasta un 630 por ciento.
Actualmente, en México, existen 24.6 millones de hectáreas directamente orientadas a la agricultura, según estadísticas de SADER, y otros 5 millones de hectáreas están en desuso, con un gran potencial para ser incorporadas a las actividades agrícolas.
Es así que el Consejo Agroalimentario de Jalisco trabaja también en promover la reconversión de algunas producciones, y aprovechar los tiempos en que no se producen ciertos alimentos, “se hizo en Nayarit, con el maíz, y produciendo cacahuate, dulces de la Rosa, y Mazapán trabajaron en ese esquema, para darle semillas al productor y reconvertir, para que tenga mejores condiciones y mayores beneficios”, explicó.
En el campo mexicano, alrededor de 109 mil hectáreas están dedicadas a la ganadería, hay 11 mil kilómetros de litoral para la pesca, que se suman a aguas interiores con un desarrollo creciente de la acuicultura.
Las estadísticas de la dependencia federal refieren que en el país hay 5.4 millones de agricultores, 880 mil ganaderos y 145 mil pescadores y acuicultores.
Por su parte, cifras preliminares del Consejo Mexicano del Comercio Exterior, (COMCE), las exportaciones agroalimentarias crecieron el año pasado, por encima del 5 por ciento, y las importaciones disminuyeron en alrededor del 6 por ciento. Los productos mexicanos con más demanda en el extranjero son liderados por el tequila, luego las berries, el aguacate, el tomate, y la carne de res y cerdo.

