La pintura “El viaje de la humanidad ” del artista británico Sacha Jafri, tiene el récord mundial Guinness de ser el lienzo artístico más grande.

La obra mide aproximadamente mil 980 metros cuadrados, pero fue dividida en 70 lotes para la venta, los cuales fueron comprados en su totalidad por Andre Abdoune, un ciudadano francés que vive en Dubai y que tiene un negocio de criptomonedas.

La finalidad de vender la obra era recaudar al menos 30 millones de dólares para organizaciones benéficas mediante la subasta de los más de mil 800 metros cuadrados de lienzo en secciones, pero el comprador final presentó una oferta por más del doble del precio por la obra completa.

“El objetivo siempre fue cambiar la vida de los niños de todo el mundo y tratar de reconectar a la humanidad”, dijo Jafri, quien incorporó pinturas en su trabajo de niños en más de 140 países.

Entre las organizaciones benéficas que se beneficiarán incluyen la  UNICEF, la UNESCO, la Global Gift Foundation y la Dubai Cares.

Con base en declaraciones de Abdoune, la pintura dará un  “segundo paso”, con la esperanza de recaudar aún más dinero para obras de caridad, sin dar más detalles. Mientras tanto, tiene la intención de dejar el cuadro en Dubai.

“Provengo de una familia pobre y sé lo que es a veces no tener nada para comer, pero sabía que contaba al menos con el amor de mis padres, educación, apoyo”, declaró a la AFP André Abdoune, quien además agregó:

“La obra me pareció muy poderosa en cuanto la vi y, para mí, separar los cuadros habría sido un error”.

El ahora propietario de la obra también subrayó las consecuencias de la pandemia de COVID-19 sobre los niños de todo el mundo.

“Debemos reaccionar, así que si puedo añadir mi pequeña pieza al rompecabezas, estoy feliz”, continuó.

“El viaje de la humanidad “

“El viaje de la humanidad ” fue realizada cuando Jafri se encontraba en los Emiratos Árabes Unidos  y se impuso un bloqueo a causa del COVID-19. Al artista se le ocurrió el concepto para el trabajo con temas de conexión y aislamiento.

Fue realizada en el piso del salón de baile del hotel Atlantis en Dubai durante los siete meses de la pandemia del coronavirus y utilizó mil 65 pinceles y seis mil 300 litros de pintura.

La obra del británico se suma a la primera obra más cara del mundo de un artista vivo, que pertenece a David Hockney, “Retrato de un artista (piscina con dos figuras)”, realizado en 1972 y que en 2018 alcanzó un precio de salida de 90.3 millones de dólares.

En marzo, una obra de arte digital se vendió por casi $ 70 millones en la primera venta por una importante casa de subastas de una obra de arte que no existe en forma física.

 

Vía: Uno TV

 

 

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