El Pan de la Catrina: una celebración que sabe a Tecate

El Pueblo Mágico de Baja California celebra la novena edición de este festival que combina la herencia panadera, el Día de Muertos y una propuesta artística de talla internacional en plena frontera.

Por: Redacción

TECATE, Baja California, 29 de septiembre de 2026.- La historia e identidad de Tecate laten con fuerza en el aroma a pan recién horneado, y este Pueblo Mágico, reconocido por su arraigada tradición panadera donde las recetas se transmiten de generación en generación, se prepara para transformarse del 28 de octubre al 2 de noviembre con la llegada de El Pan de la Catrina.

Durante seis jornadas consecutivas, la ciudad convertirá una de sus costumbres cotidianas más entrañables en un festín donde convergen la gastronomía, el arte y las tradiciones mexicanas.

El festival, que en su edición anterior reunió a cerca de 65 mil visitantes, expande este año su programación para abarcar las calles, plazas, restaurantes y espacios públicos del municipio.

El epicentro de las actividades será el Parque Miguel Hidalgo, un punto de encuentro que albergará desde los esperados concursos de pan de muerto y cenas temáticas, hasta pasarelas de catrinas, callejoneadas, obras de teatro, espectáculos de danza y carreras deportivas con temática de Día de Muertos.

Entre los momentos cumbre de esta edición destaca el concierto que ofrecerá la Orquesta de Baja California junto a La Sonora Santanera el próximo 1 de noviembre.

Este recital gratuito, que fusionará la música popular mexicana con arreglos sinfónicos, se enmarca dentro del XXV Festival de Octubre: Territorios de Paz, consolidando a Tecate como una parada cultural imprescindible en el mapa del noroeste del país.

Más allá del entretenimiento, la celebración adquiere un significado profundo por el entorno en el que se desarrolla, pues al tratarse de una comunidad fronteriza habitada por el constante intercambio cultural, el fortalecimiento de las raíces mexicanas encuentra en Tecate un altavoz único.

El Pan de la Catrina demuestra cómo las costumbres traspasan fronteras geográficas sin perder su esencia, invitando a residentes y turistas a vivir el Día de Muertos entre harina, memoria, arte y convivencia familiar.