El valor de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos alcanzó los 2,545.72 pesos en zonas urbanas y 1,894.69 pesos en rurales, impulsado principalmente por alzas en alimentos consumidos fuera del hogar, papa y cebolla.
Por: Miguel A. Velázquez
CIUDAD DE MÉXICO, 11 de agosto de 2026.- El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer la actualización de las Líneas de Pobreza (LP) correspondientes a julio de 2026, las cuales determinan el costo monetario necesario para adquirir las canastas alimentaria y no alimentaria en México.
Durante el séptimo mes del año, el costo de la canasta alimentaria —que define la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI)— registró un incremento anual del 3.8 % en el ámbito urbano y del 2.0 % en el rural.
Con estos ajustes, el valor monetario mensual por persona para cubrir únicamente las necesidades alimentarias básicas se ubicó en 2,545.72 pesos en las ciudades y en 1,894.69 pesos en las localidades rurales.
El avance en el sector urbano se situó por encima de la inflación general anual reportada en el mismo periodo, la cual se colocó en 3.1 %, mientras que el incremento en el sector rural se mantuvo por debajo de dicho índice general.
En lo que respecta a las Líneas de Pobreza por Ingresos (LPI) —medida que suma la canasta alimentaria y la no alimentaria, incluyendo servicios e infraestructura básica—, el costo mensual por persona alcanzó los 4,884.09 pesos en zonas urbanas y los 3,494.78 pesos en zonas rurales, representando variaciones anuales al alza del 3.5 % y 2.9 %, respectivamente.
Alimentos preparados fuera del hogar y tubérculos impulsan la inflación alimentaria
El comportamiento al alza de la canasta básica en ambos entornos estuvo determinado de manera sobresaliente por tres rubros específicos: alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, papa y cebolla.
En las zonas rurales, los alimentos consumidos fuera del hogar registraron una incidencia relativa del 64.7 % en la variación anual, acompañados por un incremento del 62.3 % anual en el precio de la papa y un 33.6 % en el de la cebolla.
Por su parte, en el ámbito urbano estos mismos productos encabezaron las presiones sobre el gasto familiar. Los alimentos preparados fuera de casa aportaron el 48.5 % de la incidencia al alza de la canasta básica, seguidos por las alzas en la papa y la cebolla.
En el renglón no alimentario, los servicios de transporte público, así como el sector de educación, cultura y recreación, resultaron ser los conceptos con mayor impacto relativo en el costo de vida global.
Este reporte estadístico forma parte de las atribuciones ejercidas por el INEGI desde julio de 2025 para la actualización y difusión de los umbrales monetarios que sustentan la medición de la Pobreza Multidimensional en el país.


