Blindaje ambiental en el Oriente: Imponen control comunitario al paso entre El Cuyo y Las Coloradas

  • La medida surge en un momento crítico para la fauna local

Por Miguel Velázquez

RÍO LAGARTOS, Yuc, 14 de abril de 2026. – En un movimiento que redefine la gestión del turismo de aventura en la costa yucateca, un comité ciudadano tomó el control del camino costero que enlaza el puerto de El Cuyo con Las Coloradas, con el argumento de salvaguardar el ciclo reproductivo del flamenco rosado para tener el acceso controlado en esa ruta, la cual dejó de ser libre.

La medida surge en un momento crítico para la fauna local, con el inicio de la temporada de anidación, el ruido de motores y la incursión desordenada de visitantes se convirtió en una amenaza directa para las colonias de flamencos.

Según los promotores de la iniciativa, el riesgo de que las aves abandonen sus nidos es real, lo que supondría un desastre ecológico y un golpe al atractivo natural de la Reserva de la Biosfera.

A través de plataformas digitales, el comité anunció que este operativo cuenta con el respaldo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y autoridades municipales, pero su implementación encendió el debate entre los viajeros y residentes.

La medida impone que ningún vehículo podrá transitar con fines recreativos sin el acompañamiento de guías certificados.

Aunque el comité enfatiza que no se trata de un cobro de paso, sino de una contribución para la vigilancia y la economía local, no se transparenta la tarifa oficial por este servicio de guía, lo que genera suspicacias sobre la naturaleza recaudatoria de la restricción.

La ruta en cuestión es conocida por su extrema dificultad, ya que se trata de un sendero arenoso y rústico que, durante la actual temporada de sequía, apenas permite el paso de vehículos adecuados, pero que se vuelve intransitable con las primeras lluvias.
Para algunos sectores, este filtro representa una barrera al libre tránsito en un área que, históricamente, se mantenía fuera del radar del turismo masivo, y para otros, es una decisión valiente que pone un alto al impacto humano en un ecosistema frágil.

Con esta acción de los pobladores El Cuyo y Las Coloradas dejó de ser una ruta libre para convertirse en un laboratorio de turismo sustentable bajo control comunitario, donde la prioridad parece ser el vuelo del flamenco, incluso si eso significa restringir el paso al hombre.