Una investigación conjunta demostró que un tratamiento de microorganismos beneficiosos permite a colonias de coral sobrevivir durante cinco semanas bajo temperaturas de 32 °C.
Por: Miguel A. Velázquez
MÉRIDA, Yucatán, 8 de septiembre de 2026.- Científicos de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Unidad Mérida y del Instituto de Ecología (IE) de la UNAM, en colaboración con el Grupo Iberostar, identificaron un conjunto de bacterias benéficas en corales sanos que, aplicadas como probióticos, incrementan la supervivencia de las colonias frente al calentamiento oceánico.
El proyecto, liderado por Norberto Colín (ENES Mérida), Luisa Falcón (IE) y Johanna Calle (Iberostar), destaca el impacto positivo de las alianzas entre la academia y el sector privado para escalar soluciones tecnológicas sostenibles en la restauración arrecifal.
Como parte de la investigación, la ambientóloga Valeria Casales analizó el microbioma del moco superficial de los corales Montastraea cavernosa y Orbicella annularis. Los estudios genéticos y de cultivo revelaron que los especímenes sanos poseen una mayor diversidad microbiana comparados con aquellos afectados por blanqueamiento o palidez. Asimismo, se detectó que bacterias como Ferrimonas, Photobacterium y Exiguobacterium generan compuestos antimicrobianos que inhiben patógenos oportunistas cuando el coral entra en estrés térmico (disbiosis).
A partir de estos hallazgos, el equipo científico formuló mezclas de Microorganismos Beneficiosos para el Coral (MBC) utilizando géneros como Exiguobacterium, Ferrimonas, Halomonas, Marinomonas y Pseudoalteromonas. Durante los ensayos experimentales con colonias de Orbicella annularis y Orbicella faveolata expuestas de forma continua a 32 °C, los ejemplares inoculados con los probióticos lograron sobrevivir durante cinco semanas, a diferencia del grupo de control no tratado que sufrió blanqueamiento y no resistió la prueba.
Los resultados abren la puerta al desarrollo de cócteles probióticos regionales adaptados a las especies del Caribe mexicano como herramienta de biotecnología complementaria para programas de restauración. No obstante, los investigadores recalcaron que esta alternativa biotecnológica debe integrarse con estrategias integrales de mitigación del cambio climático y manejo ambiental costero para abordar las causas de fondo que amenazan a los arrecifes.


