A través de “El Maíz es la Raíz” se destinará el recurso al cierre del año para fortalecer la autosuficiencia alimentaria, la infraestructura comunitaria y el liderazgo de las mujeres campesinas.
Por: Miguel A. Velázquez
MÉRIDA, Yucatán, 5 de noviembre de 2026.- El Gobierno de México y el Gobierno del Estado de Yucatán formalizaron la firma de un convenio de colaboración estratégico, con vigencia al año 2030, para la puesta en marcha del programa “El Maíz es la Raíz”, iniciativa que busca salvaguardar las variedades de maíz nativo y criollo, elevar el rendimiento de la milpa tradicional y garantizar canales de comercialización a precios justos en beneficio directo de las comunidades agrícolas de la entidad.
El Gobernador Joaquín Díaz Mena atestiguó la suscripción del acuerdo entre la directora general de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Albores González, y el secretario de Desarrollo Rural estatal, Edgardo Medina Rodríguez.
El acto contó con la presencia de productoras y productores procedentes de los municipios de Espita, Ucú, Chikindzonot, Tizimín, Calotmul y Dzoncauich.
El mandatario estatal subrayó que el esquema no se limita a la fase primaria de siembra, sino a la transformación agroindustrial dentro de las propias localidades:
“Buscamos que los excedentes de nuestra milpa se puedan transformar aquí mismo en tortillerías comunitarias, en productos con valor agregado como tostadas empacadas, y que se vendan a precio justo; que el valor se quede en la comunidad y que las familias productoras tengan mayor ingreso. Eso es justicia para el campo”, aseveró Díaz Mena.
La implementación del programa en el territorio yucateco contempla una serie de acciones operativas e inversiones directas diseñadas para fortalecer la estructura productiva:
- Inyección de recursos: Distribución de 40 millones de pesos al cierre del presente ejercicio fiscal para Yucatán, entregados de forma directa a las comunidades milperas mediante tarjetas del Banco del Bienestar.
- Cobertura técnica: Atención inicial a una padrón de 5 mil 631 productores mediante brigadas de acompañamiento en prácticas agroecológicas y organización comunitaria.
- Infraestructura y mecanización: Instalación de milpatecas y maquinaria colectiva de uso compartido —incluyendo el empleo de drones para la aplicación de bioinsumos—, aunado a ferias de proveeduría para la adquisición de equipos ligeros.
- Resguardo genético: Creación de bancos comunitarios de semillas destinados a los procesos de selección, secado, almacenamiento y preservación de las razas nativas.
- Equidad en la administración: Asignación obligatoria de las tesorerías de todos los comités comunitarios a mujeres productoras, por disposición de la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.
Por su parte, Leticia de Jesús Ac Güemez, presidenta de la Unidad Agrícola Industrial de la Mujer Campesina de Espita, resaltó la trascendencia del respaldo institucional para renovar la certidumbre económica de las trabajadoras del campo y asegurar el sustento de las familias rurales.
En el marco del evento se informó además sobre la intervención estatal en 1,300 kilómetros de caminos sacacosechas, así como la atención a 1,200 productores mediante la instalación de sistemas de riego alimentados con paneles solares.


