CANACEM y Moctezuma impulsan la profesionalización de operadoras y operadores de revolvedoras a nivel nacional

La alianza sectorial buscará escalar el modelo de capacitación desarrollado por la cementera para elevar los estándares de seguridad, calidad y competencia en la industria del concreto.

Por: Redacción

CIUDAD DE MÉXICO, 5 de agosto de 2026.- La Cámara Nacional del Cemento (CANACEM) formalizó su incorporación a la cuarta generación de la Escuela de Operadoras y Operadores de Moctezuma, un movimiento estratégico que marca el inicio de la expansión de este programa de capacitación a escala sectorial.

Con esta colaboración, el organismo empresarial busca tomar como base las buenas prácticas de la cementera para homologar los criterios de instrucción y profesionalizar la conducción de unidades revolvedoras en todo el territorio mexicano.

El programa de formación tendrá una duración de cinco meses e integrará un plan de estudios teórico-práctico, y las y los participantes recibirán capacitación en aula, adiestramiento directo en patio, instrucción detallada sobre la tecnología y conservación de los procesos operativos del concreto, así como entrenamiento especializado para la conducción de equipo pesado en entornos urbanos y de carretera.

Para concluir satisfactoriamente el ciclo, los aspirantes deberán someterse a un riguroso proceso de evaluación técnica y certificación que avale sus competencias ante la industria.

La operación de una unidad revolvedora representa una de las posiciones más complejas dentro del sector de la construcción, y la responsabilidad del operador va más allá del manejo de un vehículo de gran tonelaje: de su desempeño depende directamente la preservación de la mezcla durante el trayecto, la puntualidad en las entregas, la prevención de riesgos viales y la seguridad física tanto dentro del área de obra como en la vía pública.

La disponibilidad de talento debidamente acreditado responde a un desafío estructural que impacta directamente en la productividad de las empresas.

La escasez de personal calificado suele derivar en la subutilización o inmovilización de flotas, la extensión de los tiempos para cubrir plazas vacantes, la prolongación de procesos de inducción y una mayor exposición a incidentes operativos o retrasos en el servicio.

Para contrarrestar estos riesgos, la Dirección de Recursos Humanos y la Dirección de Concretos de Moctezuma desarrollaron una metodología integral que combina instrucción en aula, operación supervisada y certificación continua.

Durante el arranque de este ciclo formativo, Julio Cedeño, director general de CANACEM, subrayó que la preparación del personal es una prioridad estratégica para cubrir los requerimientos actuales y futuros del sector:

“El desarrollo de nuestra industria comienza con la preparación de las personas. Esta Escuela responde a una necesidad real del sector y representa la posibilidad de formar talento especializado, elevar los estándares de seguridad y abrir trayectorias profesionales dentro de una industria sólida y con amplias posibilidades de desarrollo.”

Por su parte, José María Barroso, director general de Moctezuma y presidente de la Cámara Nacional del Cemento, destacó el impacto transformador de formalizar este tipo de programas:

“La transformación de la industria también depende de nuestra capacidad para formar y desarrollar talento especializado. Profesionalizar a quienes operan las unidades revolvedoras significa elevar la seguridad, la calidad del servicio y la confianza de nuestros clientes. Con esta cuarta generación y la participación de CANACEM, damos un paso para compartir la experiencia desarrollada por Moctezuma y contribuir a que este modelo pueda beneficiar a una industria más competitiva, segura e incluyente.”

Tras el lanzamiento de esta cuarta promoción, la CANACEM planea convocar progresivamente a otras empresas productoras de cemento y concreto en el país para replicar el esquema. Con esta proyección, el sector busca establecer una norma técnica común que fortalezca la competitividad, impulse la equidad laboral y reduzca los índices de siniestralidad en la infraestructura nacional.