México busca liderar la revolución del mercado plant-based con tecnología e innovación local

Con un crecimiento proyectado del 9% anual hacia 2031, la industria mexicana de alimentos basados en plantas enfrenta el desafío de transformar la creciente demanda en capacidad productiva y valor agregado nacional.

Por: Redacción

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de septiembre de 2026.– El mercado de alimentos de origen vegetal en México se encamina hacia una expansión sostenida con un ritmo de crecimiento estimado en cerca del 9% anual con miras al año 2031.

Este panorama no solo augura un incremento en el consumo, sino que detona una intensa competencia para que las empresas nacionales logren capturar el valor de esta industria mediante el desarrollo de tecnología, infraestructura y escala productiva propia.

Actualmente, las categorías de este sector ya mueven cifras multimillonarias en el país, y los snacks veganos superan los 20 mil millones de pesos anuales, seguidos por las alternativas lácteas con alrededor de 7,400 millones de pesos y la carne de origen vegetal con aproximadamente 5,200 millones de pesos al año.

Sin embargo, la brecha decisiva se encuentra en quién desarrollará los ingredientes y procesos tecnológicos que sostendrán el futuro del sector.

Para aprovechar el potencial agrícola, marino y científico del país, la Asociación de Emprendedores Veganos de México (AEVM) destaca tres vías clave de innovación: la fermentación con hongos y micelio para crear alternativas de proteína; el aprovechamiento de algas y microalgas como fuentes funcionales; y el procesamiento de leguminosas tradicionales como el frijol, garbanzo, lenteja, haba y chícharo para convertirlos en aislados y concentrados proteicos.

Casos locales como Propel Foods, Grupo Algamar y Mercalimentos demuestran que estas soluciones tecnológicas ya se generan en territorio nacional.

La transformación tecnológica coincide con una evolución profunda en la demanda.

Aunque el consumidor vegano y vegetariano sigue siendo la base, el mercado se ha extendido significativamente hacia el público flexitariano, hogares con necesidades alimentarias o de alérgenos específicas y personas motivadas por el impacto ambiental.

Estudios de la consultora Mintel señalan que más del 20% de los consumidores se identifica como flexitariano y cerca del 40% busca incorporar más opciones vegetales a su dieta cotidiana, impulsados en gran medida por la influencia de las nuevas generaciones.

Pese a los avances, el gran reto para la industria nacional radica en la escala productiva y la distribución. Para competir con jugadores internacionales, las empresas mexicanas necesitan asegurar su presencia en anaqueles, puntos de venta y grandes cadenas de distribución para reducir costos operativos y reinvertir en investigación.

Marcas consolidadas como Benji Gourmet, Grupo Industrial Cuadritos Biotek y Meathical han demostrado que es posible ganar cuota de mercado en áreas tradicionalmente dominadas por la proteína animal.

Hacia 2031, el éxito del sector no se medirá únicamente por el aumento de ventas en los supermercados, sino por la capacidad de México de posicionarse como un centro generador de biotecnología, producción especializada y valor económico a lo largo de toda su cadena de suministro.