Cine y medios distorsionan la percepción pública sobre las fuerzas policiales en México

Especialistas de la UNAM analizan cómo las producciones audiovisuales y la falta de respeto ciudadano influyen en la imagen de los cuerpos de seguridad, mientras las encuestas revelan un persistente reto en la confianza hacia la autoridad.

Por: Redacción

CIUDAD DE MÉXICO, 7 de septiembre de 2026.- Las producciones audiovisuales como el cine y las series de streaming impactan directamente en la imagen pública de los cuerpos policiales en México, a pesar de que la mayoría de sus integrantes desempeñan sus funciones con profesionalismo y seriedad en la vida real.

Así lo planteó Javier Oliva Posada, titular del Seminario Universitario de Estudios sobre Democracia, Defensa, Dimensiones de la Seguridad e Inteligencia de la UNAM, quien enfatizó que si las corporaciones no cumplieran su labor de manera sustancial, los sistemas sociales simplemente no funcionarían.

El especialista de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM precisó que el primer contacto que la ciudadanía tiene con el Estado en cualquier región del país es a través de un policía.

En sus acercamientos con jefes policiales, el académico ha constatado que la principal preocupación de los mandos radica en la percepción que genera el oficial en el contacto cotidiano con la sociedad.

Además, Oliva Posada destacó que a esta problemática de percepción se suma la persistente falta de respeto de las y los ciudadanos hacia las autoridades uniformadas.

Los datos oficiales respaldan la complejidad del panorama, ya que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2025 del INEGI, la población de 18 años y más percibe distintos niveles de corrupción según el tipo de autoridad.

La Policía de Tránsito encabeza esta lista con un 75.1 por ciento, seguida por los jueces con un 69 por ciento, la policía preventiva municipal con un 65 por ciento, la policía estatal con un 63.8 por ciento y los ministerios públicos junto con procuradurías estatales en un 62.9 por ciento.

En contraste, las Fuerzas Armadas registran porcentajes considerablemente menores, ubicándose el Ejército en un 25.7 por ciento y la Marina en un 19.5 por ciento.

Por su parte, Hugo Villa Smythe, director general de Actividades Cinematográficas-Filmoteca de la UNAM, analizó la evolución narrativa de estos sectores a través de la pantalla.

El funcionario universitario explicó que la audiencia está acostumbrada a interpretar los dramas policiales bajo el molde estadounidense. Esta narrativa, incluso cuando pretende criticar a las fuerzas de seguridad, suele reforzar un mensaje punitivista donde “una delgada línea azul” de policías honestos y heroicos es lo único que protege a la sociedad del caos.

El recorrido histórico de esta representación cinematográfica refleja diversas etapas. Durante las décadas de 1940, 1950 y 1960 existieron estrechos vínculos entre las corporaciones y la industria del cine.

Más adelante, en los años 70, 80 y parte de los 90, la producción cinematográfica nacional oscilló entre la figura del buen policía dispuesto a romper la ley para cumplir su deber y la del criminal popular que actuaba como un héroe aspiracional frente a la opresión.

En la actualidad, el incremento de la violencia en la realidad ha obligado a los guionistas a transformar sus relatos. producciones recientes han incorporado nuevos enfoques y roles, como la presencia de mujeres policías al frente de investigaciones complejas en “Bajo la sal” (2008), o la reaparición de subgéneros clásicos como el buddy movie adaptado al contexto contemporáneo en “La hora de los valientes” (2025), donde un oficial deprimido y su psicoanalista enfrentan el caos urbano.