Durante las segundas Jornadas Estudiantiles de Control de Armamentos, especialistas señalaron que el gasto militar mundial superó los 2.8 billones de dólares en 2025, impulsado por guerras híbridas y el uso bélico de nuevas tecnologías; asimismo, alertaron sobre el impacto del tráfico ilegal de armas hacia México.
Por: Miguel A. Velázquez
CIUDAD DE MÉXICO, 14 de octubre de 2026.- El director de la Facultad de Ciencias Políticas y Social (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Alejandro Chanona Burguete, advirtió sobre la creciente preocupación internacional ante el desarrollo de nuevos armamentos y el papel del ciberespacio como un dominio estratégico de confrontación.
Al inaugurar la segunda edición de las Jornadas Estudiantiles de Control de armamentos, desarme y seguridad internacional, el académico señaló que los ciberataques, las campañas de desinformación, las guerras cognitivas y el riesgo de una catástrofe nuclear representan amenazas críticas para los Estados y las sociedades actuales.
Chanona Burguete destacó que la necesidad de hablar de desarme y control de armas es imperativa en un entorno global marcado por conflictos híbridos, el reposicionamiento de tensiones geopolíticas y una nueva carrera armamentista impulsada por la inteligencia artificial (IA) y tecnologías emergentes.
Según datos de la Red de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales citados en el encuentro, el gasto militar mundial alcanzó los 2.8 billones de dólares en 2025 —un incremento real del 2.9 por ciento respecto a 2024—, con Estados Unidos, China y Rusia concentrando el 51 por ciento de dicha cifra.
El director de la FCPyS también denunció que Rusia ha utilizado la guerra en Ucrania como un campo de pruebas para el despliegue de nuevas tecnologías, especialmente drones, lo que ha llevado a la OTAN y a la Unión Europea a reajustar sus estrategias de defensa.
Lamentó el uso persistente de armamento prohibido, como minas terrestres antipersona y bombas de racimo, subrayando la responsabilidad de la academia en la defensa del derecho internacional humanitario.
Colapso de modelos tradicionales e impacto del tráfico ilícito de armas
Por su parte, el profesor-investigador del Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales, Carlos Alberto Barrera Franco, expuso que los modelos cuantitativos heredados de la Guerra Fría —centrados en contar y desmantelar arsenales físicos— se encuentran colapsados.
Actualmente, explicó, la seguridad internacional se mide a través de la capacidad de acumular armamento, la gobernanza de datos, el uso de algoritmos y la gestión de la opacidad sistémica.
Aunque los arsenales nucleares se han reducido de manera drástica desde finales del siglo XX, la inestabilidad global va en aumento, por lo que planteó que el peligro contemporáneo no radica en poseer más armas, sino en una “ceguera estratégica”.
En el plano nacional, Barrera Franco enfatizó que es indispensable analizar problemáticas inmediatas como el tráfico transfronterizo de armas pequeñas y ligeras hacia México:
- Volumen de ingreso: Se estima que anualmente cruzan de manera ilegal hacia territorio mexicano un promedio de 200 mil armas.
- Origen del armamento: Alrededor del 70 por ciento de las armas recuperadas en delitos cometidos en México provienen de Estados Unidos, principalmente de los estados de Texas, Arizona y California.
- Redes de distribución: El tráfico ilícito es operado tanto por actores dispersos como por distribuidores minoristas (dealers) estadounidenses que abastecen directamente a las organizaciones criminales, manteniendo la alta rentabilidad del sector.
Finalmente, los expertos coincidieron en que, más allá de los temores apocalípticos sobre la inteligencia artificial, es necesario articular esfuerzos desde la academia, el gobierno y la industria para consolidar una nueva arquitectura de seguridad internacional que responda a los desafíos tecnológicos y sociales del siglo XXI.


