La alta concentración salina de la región permite experimentar una sensación de ingravidez que combina el descanso profundo con las actividades de aventura entre el mar y el desierto.
Por: Miguel A. Velázquez
SAN FELIPE, Baja California, 2 de noviembre de 2026.- El municipio de San Felipe, ubicado en la costa del Golfo de California, consolida su oferta turística al integrar albercas de agua salada que ofrecen experiencias de ingravidez y relajación profunda, posicionándose como un destino clave dentro del segmento de salud y bienestar (wellness) en el estado de Baja California.
Reconocido como uno de los centros salineros más importantes de la entidad, con referentes productivos como Don Francisco Sosa, San Felipe ha comenzado a aprovechar sus recursos naturales para diversificar su economía turística.
La elevada concentración de sales minerales en estos cuerpos de agua permite que el cuerpo humano flote de manera natural y sin esfuerzo, generando una desconexión física y mental que alivia el estrés y la tensión muscular.
Especialistas e impulsores del sector destacan que la inmersión en estas albercas salinas contribuye significativamente a la relajación muscular y disminuye la presión sobre las articulaciones.
Esta alternativa resulta óptima para la recuperación física de los viajeros tras realizar jornadas de senderismo o actividades acuáticas en la zona desértica y costera.
La propuesta turística de San Felipe destaca por articular el descanso integral con el turismo activo, permitiendo a los visitantes combinar recorridos en kayak al amanecer, práctica de pesca deportiva y exploración de paisajes naturales con sesiones de terapia salina al atardecer.
Con ello, el destino fortalece la marca turística de Baja California, atrayendo a segmentos de viajeros que buscan experiencias diferenciadas de descanso sin renunciar al contacto con la naturaleza.


